
Historia del Cricket y las Copas del Mundo de la ICC
Una historia completa del cricket desde sus orígenes medievales ingleses hasta las eras modernas del Test, el ODI y el T20, y los torneos de la Copa del Mundo de la ICC
Introducción
El críquet es el segundo deporte más popular del mundo, el deporte de equipo dominante en todo el subcontinente indio, que alberga más de una quinta parte de la población humana, y la columna vertebral cultural del deporte competitivo en naciones que van desde Australia hasta Inglaterra, pasando por las Indias Occidentales, Sudáfrica, Pakistán, Bangladés y Sri Lanka. Es un juego que se practica en un campo ovalado con una pelota de cuero, un bate de madera, dos juegos de tres palos de madera llamados wickets y once jugadores por equipo. Es también un deporte con un reglamento escrito más elaborado, un registro estadístico más profundo, una estructura táctica más compleja y una historia cultural continua más larga que casi cualquier otro deporte de equipo en el mundo moderno. Las leyes fundamentales del críquet tal como existen hoy fueron codificadas en Londres en 1788 y han sido administradas de forma ininterrumpida desde entonces por el Marylebone Cricket Club, el MCC, cuya sede en Lord's, en el norte de Londres, sigue siendo el hogar espiritual del juego más de dos siglos y cuarto después.
El críquet es también un juego con tres formatos internacionales distintos que comparten las mismas reglas de base pero producen tres experiencias deportivas diferentes. El críquet de prueba, la modalidad más antigua, se disputa a lo largo de cinco días entre dos equipos con dos entradas cada uno, un formato que genera algunos de los encuentros deportivos más ricos en estrategia y de mayor extensión dramática de cualquier deporte. El críquet internacional de un día, denominado ODI, se juega en una sola jornada con cincuenta overs por equipo, y es el formato en el que se disputa la Copa del Mundo de Críquet de la ICC. El críquet Twenty20, denominado T20, se juega en pocas horas con veinte overs por equipo, el formato que ha transformado la economía comercial del críquet desde su introducción en 2003 y que dio origen a la espectacularmente exitosa competición doméstica de la Indian Premier League. Cada formato tiene su propio campeonato mundial, sus propios jugadores de élite y su propio seguimiento cultural, y los tres formatos en conjunto constituyen el juego moderno.
Este artículo recorre la historia completa del críquet desde los orígenes medievales ingleses del juego, pasando por su codificación en el siglo XVIII, su difusión a través del Imperio Británico y los dominios de finales del siglo XIX y principios del XX, la fundación de la Imperial Cricket Conference y la instauración de la competición internacional, las grandes rivalidades de las Cenizas entre Inglaterra y Australia y del críquet entre las Indias Occidentales y el resto del mundo durante el período de dominación antillana, las tradiciones del críquet indio y paquistaní que han llegado a definir el juego moderno en los planos comercial y cultural, el aislamiento sudafricano y su regreso tras el fin del apartheid, la instauración de la Copa del Mundo de Críquet en 1975, todas las Copas del Mundo de Críquet de la ICC celebradas desde entonces, el auge del formato T20 y la Indian Premier League, y el estado actual de un juego que se prepara para regresar al programa olímpico en Los Ángeles 2028 por primera vez desde 1900. El críquet se encuentra entre las instituciones culturales más trascendentes del mundo angloparlante moderno y del mundo del Asia Meridional moderno, y su historia es uno de los grandes relatos culturales de la era imperial británica y su legado.
Orígenes del críquet: de la Inglaterra medieval al siglo XVIII
Los orígenes del críquet son oscuros y debatidos por los historiadores de este deporte, pero el juego parece haberse desarrollado en los condados agrícolas del sureste de Inglaterra durante los períodos medieval tardío y moderno temprano. La referencia documentada más antigua a un juego que pudo haber sido el críquet aparece en un caso judicial de 1597 en Guildford, Surrey, en el que un tribunal del forense registró el testimonio de un hombre que declaró haber jugado de niño, cincuenta años antes, a un juego llamado creckett. La referencia sugiere que alguna forma de críquet existía en el sur de Inglaterra hacia 1550 aproximadamente. Diversos juegos medievales que involucraban un bate y una pelota están documentados desde el siglo XIII en adelante, y generalmente se considera que el críquet surgió de uno de estos juegos como un deporte claramente diferenciado durante el siglo XVI.
La etimología de la palabra cricket es en sí misma objeto de controversia. La teoría más ampliamente aceptada la deriva de una palabra del inglés antiguo o del neerlandés antiguo que designaba un palo o bastón, posiblemente cric o kric. Otras teorías proponen orígenes en el neerlandés medio, en el francés antiguo o en dialectos regionales del inglés. El juego primitivo parece haber sido practicado principalmente por niños y pastores, que utilizaban la puerta de un aprisco o un tocón de árbol como blanco y un simple palo como bate, con reglas que variaban considerablemente de aldea en aldea.
Durante el siglo XVII el críquet se consolidó como juego de adultos en los condados del sureste de Inglaterra, en particular en Sussex, Kent, Surrey y Hampshire. Se conservan registros de partidos de las décadas de 1640 y 1650 en los que participaban equipos de hombres del pueblo que competían por dinero en premios. Hacia la década de 1690 el críquet se jugaba por apuestas importantes entre los caballeros de la aristocracia del sur de Inglaterra, atraídos por las oportunidades de apostado que ofrecía el juego. El deporte se convirtió en un pasatiempo de moda entre la nobleza inglesa de finales del siglo XVII, y los primeros registros del críquet organizado como deporte espectáculo datan de este período.
A comienzos del siglo XVIII el críquet se estableció como un deporte popular de primer orden en el sureste de Inglaterra. El Club Hambledon de Hampshire, fundado hacia 1750, fue el primer club de críquet organizado en alcanzar un éxito competitivo sostenido, y los equipos de Hambledon de las décadas de 1770 y 1780, bajo la capitanía de Richard Nyren, formaron la primera generación de profesionales del críquet ampliamente conocidos. Al Club Hambledon se le atribuye en general el mérito de haber desarrollado las innovaciones técnicas que transformaron el críquet de un pasatiempo rural en un juego sofisticado, entre ellas la introducción del bate recto, el desarrollo de técnicas de lanzamiento más allá del simple rodar el brazo por debajo, y el establecimiento de convenciones formales para los partidos. La era de Hambledon concluyó a finales de la década de 1780, cuando el centro del críquet fue trasladándose gradualmente de Hampshire a Londres.
La Codificación de las Leyes y el MCC (1744-1788)
El primer código escrito de las leyes del críquet fue elaborado en 1744 por un grupo de jugadores de críquet londinenses y patrocinadores aristocráticos que se reunieron en el pub Star and Garter de Pall Mall. Las leyes de 1744 establecieron el marco básico del críquet tal como se jugaría durante el siglo siguiente: dos equipos de once jugadores, tres palos con dos pequeños listones de madera en la parte superior, el lanzador entregando la pelota a un bateador situado en el extremo opuesto de un campo marcado, la pelota devuelta hacia uno de los dos extremos tras ser golpeada, y las carreras anotadas por los bateadores al correr entre los postes. Las leyes de 1744 han sido objeto de un considerable estudio histórico, dado que documentan numerosas características del juego que han permanecido esencialmente inalteradas durante casi tres siglos.
El Marylebone Cricket Club, el MCC, fue fundado en Londres en 1787 por un grupo de caballeros que habían sido miembros del anteriormente predominante White Conduit Club. Entre los fundadores del MCC figuraba el promotor de críquet Thomas Lord, en cuyo honor se nombró el campo del club cuando Lord obtuvo un arrendamiento en Marylebone, al norte de Londres, y trazó un campo de críquet. El primer terreno de Lord abrió en 1787; el actual Lord's Cricket Ground en St John's Wood es el tercer emplazamiento que lleva ese nombre y ha sido la sede del MCC y del críquet inglés desde 1814.
El MCC publicó su primera revisión de las leyes del críquet en 1788, y desde entonces ha permanecido como guardián de dichas leyes. Las revisiones posteriores se publicaron en 1809, 1828, 1835, 1884, 1947 y 1980, y cada una modernizó las leyes preservando al mismo tiempo la estructura básica establecida en el siglo XVIII. El código vigente, publicado en 2017 con enmiendas posteriores, comprende cuarenta y dos leyes que abarcan todos los aspectos del juego, desde el equipo de juego hasta la conducta de jugadores y árbitros. El MCC sigue siendo el único organismo deportivo del mundo que combina la función de un club privado con la de guardián global de las leyes de un deporte, y la posición del MCC en el vértice del críquet le otorga un papel cuasi constitucional en el juego moderno.
A principios del siglo XIX el críquet se consolidó firmemente como el deporte nacional de verano de Inglaterra, practicado por hombres de todas las clases sociales, desde equipos de aldea en los condados rurales hasta equipos aristocráticos en casas de campo, pasando por los nuevos partidos profesionales de carácter comercial organizados por promotores y disputados ante un público de pago. El All-England Eleven, fundado en 1846 por el jugador profesional William Clarke, recorrió el país enfrentándose a equipos locales ante espectadores de pago en una serie de giras que contribuyeron enormemente a extender el críquet más allá de su tradicional núcleo en el sureste de Inglaterra hacia las ciudades industriales del norte y las Midlands. Para la década de 1860, el críquet se había consolidado como uno de los principales deportes populares de la Inglaterra victoriana.
La difusión del críquet a través del Imperio Británico
El críquet se difundió por el Imperio Británico durante el siglo XIX a medida que soldados, administradores, misioneros y colonos británicos llevaron el juego a todos los rincones del mundo controlados por la Corona Británica. El patrón de difusión del críquet estuvo estrechamente vinculado al patrón de la expansión imperial británica. Las colonias que recibieron un asentamiento británico considerable, entre ellas Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, desarrollaron culturas del críquet que reflejaban el juego británico. Las colonias que fueron administradas mediante una presencia británica más reducida, entre ellas India, Pakistán como entidad futura, Sri Lanka y las Indias Occidentales, desarrollaron el críquet como un deporte adoptado por la población local a partir del ejemplo británico. Las colonias que contaron con un asentamiento británico limitado y una adopción indígena escasa, incluida la mayor parte del África Británica y Birmania, no desarrollaron culturas del críquet de importancia.
India recibió el críquet de la Compañía de las Indias Orientales y del ejército británico desde principios del siglo XIX en adelante. Los primeros clubes de críquet en India fueron clubes británicos en Calcuta y Bombay, con clubes separados para soldados y funcionarios británicos y un acceso limitado para los indios. La comunidad parsi de Bombay fue la primera comunidad india en adoptar el críquet en número significativo, fundando el Oriental Cricket Club en 1848 y produciendo el primer equipo indio de gira a finales del siglo XIX. Las comunidades hindú, musulmana y otras comunidades indias siguieron su ejemplo, y a finales del siglo XIX el críquet se había consolidado como un deporte relevante en las principales ciudades de India.
Australia recibió el críquet de las poblaciones militares británicas y de presidiarios de principios del siglo XIX. El primer club de críquet en Australia fue el Sydney Cricket Club, fundado en 1826. Para la década de 1850 se había establecido el críquet intercolonial organizado entre equipos que representaban a Victoria, Nueva Gales del Sur, Tasmania y Australia Meridional. El primer equipo inglés de gira visitó Australia en 1861, y el primer equipo australiano de gira visitó Inglaterra en 1868, un equipo compuesto íntegramente por jugadores de críquet australianos aborígenes del Distrito Occidental de Victoria. La gira del equipo aborigen, organizada por promotores blancos durante un período de violencia fronteriza y despojo en Australia, ha sido objeto de una considerable atención histórica posterior.
Nueva Zelanda, Sudáfrica y las Indias Occidentales recibieron el críquet a través de canales similares de asentamiento británico y administración imperial durante el siglo XIX. La tradición criquetera de las Indias Occidentales se ha distinguido especialmente por su surgimiento en el contexto colonial de una población descendiente de africanos esclavizados que practicaba un juego recibido de los británicos esclavistas. El desarrollo del críquet antillano ha sido documentado y analizado en términos culturales y políticos de manera más exhaustiva que el de cualquier otra nación jugadora de críquet, en particular en los escritos del historiador y escritor trinitense C.L.R. James, cuyo libro de 1963 Beyond a Boundary es ampliamente considerado como la mayor obra individual de escritura deportiva en lengua inglesa. La cita que da título a la obra de James, what do they know of cricket who only cricket know, se ha convertido en el verso más citado de la literatura de cualquier deporte.
El primer partido internacional y el nacimiento del cricket de prueba (1844-1877)
El primer partido internacional de cricket no se disputó entre dos naciones participantes en partidos de prueba, sino entre los Estados Unidos y Canadá en 1844, en el campo del St George's Cricket Club de Nueva York. Canadá ganó el partido por 23 carreras, y el encuentro antecede en veintiocho años al partido de fútbol entre Escocia e Inglaterra en 1872, lo que convierte al cricket en el anfitrión del fixture deportivo internacional por equipos más antiguo del mundo. El cricket entre los Estados Unidos y Canadá fue un deporte de considerable importancia en ambos países durante mediados del siglo XIX, aunque el auge del béisbol en los Estados Unidos fue desplazando progresivamente al cricket de la cultura popular estadounidense a partir de la década de 1870.
El primer equipo inglés de cricket en realizar una gira al extranjero fue el All-England Eleven de George Parr, que viajó a América del Norte en 1859 para disputar partidos en los Estados Unidos y Canadá. El primer equipo inglés en girar por Australia fue el All-England de H.H. Stephenson, que viajó a las colonias en 1861-62. Las giras inglesas posteriores por Australia tuvieron lugar a intervalos irregulares a lo largo de las décadas de 1860 y principios de 1870, con partidos disputados entre los profesionales ingleses visitantes y los equipos coloniales australianos locales.
El primer partido de prueba en la historia del cricket, generalmente reconocido como tal por el mundo cricketístico, se jugó en el Melbourne Cricket Ground entre el 15 y el 19 de marzo de 1877, entre el equipo colonial australiano y el equipo inglés de gira liderado por James Lillywhite. El partido se disputó a lo largo de cuatro días y fue ganado por Australia por 45 carreras, un margen que se ha convertido en símbolo de la historia del cricket. El bateador australiano Charles Bannerman anotó el primer siglo en un partido de prueba, con 165 carreras no eliminado, una entrada que sigue siendo una de las más celebradas en la historia del cricket. El partido fue el inicio de más de ciento cuarenta años de competición continua de cricket de prueba entre Inglaterra y Australia, e inauguró la era moderna del cricket internacional.
El propio término partido de prueba no se estandarizó hasta algo más tarde. El partido de Melbourne de 1877 fue descrito originalmente por la prensa de la época simplemente como un partido entre Inglaterra y Australia. La noción de que los partidos internacionales entre selecciones nacionales plenamente representativas constituían una categoría especial de cricket, distinguida de otros encuentros de gira, se desarrolló gradualmente a lo largo de la década de 1880. El primer partido de prueba en Inglaterra se disputó en 1880 en el Oval de Londres. La primera serie de pruebas entre Inglaterra y Australia, definida como una secuencia de partidos cuyo ganador sería el campeón, fue la serie de 1882 en Inglaterra que dio origen a las Cenizas.
Los Ashes comienzan — Inglaterra contra Australia (1882)
La rivalidad más famosa y duradera del críquet internacional son los Ashes, disputados entre Inglaterra y Australia en una serie de partidos de Test cada dos o tres años desde 1882. Los Ashes toman su nombre de una singular ocurrencia del mundo del críquet surgida del partido de Test celebrado en agosto de 1882 en The Oval de Londres. Inglaterra, la potencia consolidada del críquet internacional, fue derrotada por Australia por siete carreras en un partido en el que el lanzador australiano Fred Spofforth ofreció una de las grandes actuaciones de lanzamiento rápido en la historia del críquet. La derrota conmocionó al público inglés del críquet, que había dado por sentado que el equipo colonial australiano no sería rival para el equipo local.
El 2 de septiembre de 1882, al día siguiente de concluido el partido de Test, el periódico Sporting Times de Londres publicó una esquela satírica escrita por Reginald Brooks. La esquela anunciaba la muerte del críquet inglés y declaraba que el cuerpo sería incinerado y las cenizas llevadas a Australia. La broma captó la imaginación del público inglés del críquet, y cuando el siguiente equipo inglés en gira viajó a Australia para la serie de 1882-83 bajo la capitanía de Ivo Bligh, este declaró públicamente que el propósito del equipo era recuperar las cenizas. Tras ganar la serie, a Bligh le fue entregada en Melbourne una pequeña urna de terracota que supuestamente contenía las cenizas de un palito de críquet quemado. La urna Bligh fue donada posteriormente al MCC por la viuda de Bligh y ha estado expuesta en Lord's desde entonces.
La urna de los Ashes en Lord's se ha convertido en uno de los trofeos más célebres del deporte internacional, aunque en sentido estricto la urna no es un trofeo, ya que no cambia de manos entre series. Al ganador de una serie de los Ashes se le entrega un trofeo réplica; la urna original permanece de forma permanente en Lord's. La propia serie de los Ashes se ha disputado a intervalos de aproximadamente dos años entre Australia e Inglaterra desde 1882, alternando la nación anfitriona entre Australia e Inglaterra, y constando la serie habitualmente de cinco partidos de Test. Los Ashes han sido ganados por Australia en 34 ocasiones y por Inglaterra en 32 a lo largo de las series, con un pequeño número de series empatadas en las que el trofeo es retenido por el poseedor anterior.
Los Ashes han dado lugar a algunos de los partidos y actuaciones más célebres en la historia del críquet. La serie Bodyline de 1932-33 en Australia, la gira de los Invencibles de Don Bradman de 1948 por Inglaterra, la serie de 1981 con la milagrosa actuación de Ian Botham en Headingley, la serie de 2005 ampliamente considerada como la mayor serie de Test jamás disputada, y la serie de 2019 con el siglo de Ben Stokes en Headingley se han convertido en hitos de la historia del críquet. Los Ashes ofrecen un hilo narrativo continuo que va desde la primera gira australiana por Inglaterra en 1868 hasta el día de hoy, una tradición ininterrumpida sin igual en duración e intensidad entre los encuentros deportivos regulares.
La Edad de Oro del Críquet (1890-1914)
El período comprendido aproximadamente entre 1890 y 1914 es considerado ampliamente por los historiadores del críquet como la Edad de Oro de este deporte. La expresión hace referencia a una época en la que el críquet como disciplina alcanzó una especie de madurez cultural y técnica, con brillantes tradiciones de bateo desarrolladas en Inglaterra, Australia, India y las Antillas, con estructuras competitivas estables establecidas entre las principales naciones que practicaban el críquet, y con un estatus cultural como el deporte nacional de verano de Inglaterra que no ha sido igualado en ningún otro momento de la historia del deporte. El período eduardiano en particular ha quedado en la memoria de la cultura cricketística inglesa como una era de luminosas tardes soleadas en los campos del interior del país, de elegante bateo ataviado con franela blanca, y de una cultura del críquet relativamente sin clases que reunía a caballeros aficionados y cricketistas profesionales en un único marco competitivo.
La gran figura cricketística de la Edad de Oro fue el inglés Dr. W. G. Grace, médico de Gloucestershire y profesional del críquet cuya carrera como jugador se extendió de 1865 a 1908 y que ha sido reconocido como el genio fundador del bateo moderno. Grace dominó el críquet inglés durante varias décadas, anotando 54.896 carreras de primera clase y 124 centurias de primera clase en una época en la que marcar carreras era considerablemente más difícil de lo que llegaría a ser posteriormente. Grace fue el primer cricketista en convertirse en una celebridad nacional en el sentido moderno del término, con su nombre e imagen utilizados para vender periódicos, equipamiento de críquet y diversos productos de consumo. Técnicamente era un aficionado, capitán de Inglaterra en quince partidos de prueba y nunca remunerado por sus servicios como jugador, aunque recibió cuantiosos pagos en concepto de gastos y por diversas actividades promocionales que lo convirtieron en uno de los cricketistas más acaudalados de cualquier época.
El cricketista indio Kumar Shri Ranjitsinhji, un príncipe indio que se había educado en Cambridge y que jugó al críquet de primera clase con el Sussex, fue el primer cricketista indio en disputar partidos al más alto nivel del críquet internacional. Ranjitsinhji introdujo el golpe de pierna, una sutil desviación de muñeca de una pelota rápida hacia el límite del lado de pierna, que revolucionó la técnica de bateo y que desde entonces ha permanecido como un elemento fundamental del bateo en críquet. Su sobrino Kumar Shri Duleepsinhji también jugó para Inglaterra con gran distinción.
Australia produjo al gran lanzador rápido Fred Spofforth, el lanzador demoniaco cuya actuación en el Oval en 1882 había dado origen a las Cenizas; al guardameta Jack Blackham, que estableció muchas de las técnicas del guardameta moderno; al capitán Joe Darling, que condujo a Australia a múltiples victorias en las Cenizas; y al todoterreno Monty Noble, reconocido como uno de los tácticos más perspicaces en la historia del críquet. El críquet sudafricano produjo a Aubrey Faulkner, un destacado todoterreno; la tradición cricketística india produjo al lanzador de pierna Palwankar Baloo, un hombre de la comunidad dalit que rompió las barreras de casta para convertirse en uno de los principales cricketistas indios del período. La Edad de Oro llegó a su fin con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, acontecimiento que interrumpió el críquet internacional durante cinco años y que causó bajas entre los principales cricketistas de todas las naciones, incluido el brillante bateador inglés Percy Jeeves, cuyo nombre tomó prestado P. G. Wodehouse para bautizar a su inmortal personaje de mayordomo.
La Conferencia Imperial de Críquet y la Fundación de la ICC (1909)
La Conferencia Imperial de Críquet fue fundada en Londres el 15 de junio de 1909 por representantes de Inglaterra, Australia y Sudáfrica, las tres naciones que disputaban el críquet de Test en aquel momento. La nueva organización tenía como objetivo proporcionar una estructura formal a las relaciones internacionales entre las naciones que practicaban el críquet y administrar la competición de Test cricket entre ellas. La Conferencia Imperial de Críquet pasó a denominarse Conferencia Internacional de Críquet en 1965 y Consejo Internacional de Críquet en 1989. La organización ha sido administrada de manera ininterrumpida desde 1909 y ha sido el órgano rector del críquet internacional a lo largo de la era moderna del deporte.
La membresía original de la Conferencia Imperial de Críquet reflejaba la estructura imperial británica de principios del siglo XX. India, entonces colonia británica, fue admitida en 1926 junto con Nueva Zelanda y las Indias Occidentales, por entonces una federación de colonias británicas del Caribe. Los nuevos miembros convirtieron la Conferencia en una organización genuinamente más internacional. La membresía se fue ampliando gradualmente a lo largo del siglo XX a medida que otras naciones practicantes del críquet alcanzaron el estatus de Test: Pakistán en 1952, tras la partición de India en 1947; Sri Lanka en 1981; Zimbabue en 1992; Bangladés en 2000; Afganistán e Irlanda en 2017. La membresía actual de la ICC incluye doce miembros plenos con estatus de Test y aproximadamente noventa y cinco miembros asociados y afiliados en todo el mundo.
La sede de la ICC estuvo originalmente en Lord's, en Londres, donde la organización era administrada conjuntamente con el MCC. La ICC trasladó su sede a Dubái en 2005, en parte para aprovechar el tratamiento fiscal que los Emiratos Árabes Unidos otorgan a los organismos deportivos internacionales y en parte como reconocimiento del desplazamiento del centro de gravedad del críquet internacional desde Londres hacia el subcontinente indio. La sede de Dubái ha permanecido como base de la ICC desde entonces. La organización es administrada actualmente por un presidente elegido por las naciones miembros, cargo que ocupa en la actualidad el empresario y político indio Jay Shah, quien sucedió al neozelandés Greg Barclay en noviembre de 2024.
La ICC ha ampliado de manera constante su estructura competitiva más allá del marco original del críquet de Test. La Copa del Mundo de Críquet de la ICC fue instituida en 1975 como torneo internacional de un día. El Trofeo Eliminatorio de la ICC, rebautizado posteriormente como Trofeo de Campeones de la ICC, fue instituido en 1998 como una competición élite de formato más breve. La Copa del Mundo de Críquet Femenino de la ICC fue instituida en 1973, antes que el torneo masculino. La Copa del Mundo de T20 de la ICC fue instituida en 2007. El Campeonato Mundial de Test de la ICC fue instituido en 2019. La expansión de las competiciones de la ICC ha discurrido en paralelo a la expansión comercial del críquet y ha convertido a la organización en el órgano administrativo central de un deporte que genera actualmente miles de millones de dólares en ingresos anuales.
La serie Bodyline (1932-33)
La serie Bodyline de 1932-33 entre Inglaterra y Australia fue la serie de críquet más trascendente desde el punto de vista político y cultural del período de entreguerras, y una de las controversias deportivas más significativas en la historia de cualquier deporte. Inglaterra, capitaneada por el inglés de clase alta Douglas Jardine, viajó a Australia para las Cenizas con un plan táctico diseñado específicamente para contrarrestar el brillante juego del bateador australiano Donald Bradman, quien había promediado 139 en la serie anterior de las Cenizas celebrada en Inglaterra en 1930 y que parecía imposible de detener mediante el lanzamiento convencional. El plan inglés fue desarrollado por Jardine y sus lanzadores rápidos Harold Larwood y Bill Voce, de Nottinghamshire. La táctica consistía en lanzar entregas rápidas y cortas dirigidas al cuerpo del bateador, con un campo cargado hacia el lado de la pierna diseñado para atrapar cualquier golpe defensivo que saliera del bate.
La táctica, denominada teoría de pierna rápida por sus partidarios y bodyline por sus críticos, explotaba una laguna en las leyes del críquet vigentes en aquel momento. Las leyes permitían el lanzamiento rápido y la colocación irrestricta del campo. La combinación de entregas rápidas dirigidas al cuerpo y un campo cargado hacia el lado de la pierna hacía casi imposible que los bateadores anotaran carreras mientras se defendían de las lesiones. Los bateadores australianos que se enfrentaron al bodyline en la serie de 1932-33 sufrieron numerosas lesiones, entre ellas una fractura de cráneo a Bill Woodfull y un brazo roto a Bert Oldfield. La táctica resultó eficaz contra Bradman, quien quedó contenido a un promedio de 56 a lo largo de la serie, menos de la mitad de su promedio de carrera. Inglaterra ganó la serie 4-1.
La reacción del público australiano ante el bodyline fue furiosa. Se amenazaron disturbios en el Adelaide Oval durante el tercer Test de la serie, cuando Woodfull fue golpeado por encima del corazón por una entrega de Larwood que dejó al capitán australiano incapaz de batear. La Junta de Críquet de Australia envió una protesta diplomática al MCC en la que calificaba el críquet inglés de antideportivo y amenazaba con romper las relaciones cricketísticas de Australia con Inglaterra. La protesta generó una crisis diplomática entre Australia y el Reino Unido que requirió la intervención del gobierno británico, el cual presionó al MCC para moderar la controversia. El MCC envió una respuesta defensiva que no satisfizo a nadie. La serie se completó, pero los daños diplomáticos tardaron años en repararse.
El MCC modificó posteriormente las leyes del críquet para restringir la táctica del bodyline. Las revisiones de 1935 a las leyes limitaron el número de fildeadores que podían colocarse en el lado de la pierna detrás del popping crease y restringieron los lanzamientos cortos de carácter intimidatorio. Las enmiendas impidieron de manera efectiva el uso futuro del bodyline, aunque los debates sobre la línea entre el lanzamiento rápido agresivo y el lanzamiento intimidatorio han continuado en el críquet hasta el día de hoy. El bodyline ha sido objeto de numerosos libros, series de televisión y documentales, y el término ha entrado en el uso general del inglés como descripción de cualquier táctica deportiva agresiva que va demasiado lejos. El plan bodyline de Larwood, Voce y Jardine sigue siendo una parte permanente de la memoria cultural del críquet.
La Era de Don Bradman
El bateador australiano sir Donald Bradman, nacido en 1908 en la localidad rural de Cootamundra, en Nueva Gales del Sur, y criado en la cercana Bowral, fue el jugador de críquet más grande de cualquier época y uno de los atletas más extraordinarios en la historia del deporte. La carrera de primera clase de Bradman, disputada con Australia Meridional y Nueva Gales del Sur entre 1927 y 1949, produjo 28.067 carreras con un promedio de bateo de 95,14, y su carrera en Tests entre 1928 y 1948 produjo 6.996 carreras con un promedio de 99,94. El promedio de 99,94 en Tests supera en más de 35 puntos el promedio de cualquier otro bateador en la historia del críquet, y está considerado en términos generales como el logro estadístico individual más impresionante en cualquier deporte.
La carrera de Bradman quedó enmarcada por la última entrada en Tests de 1948 en el Oval de Londres, en la que salió a batear necesitando tan solo cuatro carreras para terminar su carrera en Tests con un promedio exacto de 100. Fue eliminado en la segunda bola sin anotar por el lanzador de pierna inglés Eric Hollies, dejando su promedio de carrera en 99,94. El momento ha sido objeto de décadas de análisis posteriores: ¿estaba Bradman cegado por las lágrimas cuando salió a batear en su última entrada en Tests? ¿Simplemente interpretó mal el googly de Hollies? El propio 99,94 se ha convertido en un número de estatus icónico en la cultura deportiva australiana, casi una especie de número de serie nacional, utilizado como símbolo en publicidad, en canciones populares, en moneda y en innumerables otros contextos.
La técnica de bateo de Bradman fue objeto de un análisis intenso en su época y ha seguido siendo analizada desde entonces. Anotaba carreras a un ritmo sin precedentes asumiendo muy pocos riesgos, eliminando los golpes de alto riesgo que otros bateadores empleaban y encontrando los huecos en el campo mediante la colocación antes que la potencia. Su juego de pies era extraordinariamente preciso. Su concentración a lo largo de una entrada prolongada era, según todos los testimonios, superior a la de cualquier bateador contemporáneo. Fue el objeto de la táctica del bodyline de 1932-33 porque el equipo inglés no encontraba otra manera de contenerlo. Su carrera fue efectivamente el estándar con el que el críquet australiano y mundial se midió durante casi dos décadas.
Bradman capitaneó a Australia en la gira de los Invencibles de 1948 por Inglaterra, al mando de un equipo que se mantuvo invicto durante todo el verano inglés, ganando las Cenizas por 4-0 y ofreciendo actuaciones que han sido recordadas como el punto más alto del críquet australiano. Bradman se retiró en 1949, fue nombrado caballero ese mismo año y dedicó el resto de su vida a la administración del críquet australiano. Falleció en 2001 a los 92 años, y su muerte provocó un duelo nacional en Australia comparable al fallecimiento de un jefe de Estado. El Museo Bradman en su ciudad natal de Bowral sigue siendo uno de los museos deportivos más visitados de Australia. El nombre de Bradman es uno de los más reconocidos en la vida cultural australiana, superado quizás únicamente por el del capitán Cook y los Anzac.
El cricket en las Antillas: de pasatiempo colonial a fuerza cultural
La tradición cricketística de las Antillas, más precisamente la tradición cricketística de las naciones caribeñas de habla inglesa agrupadas bajo el equipo de cricket de las Indias Occidentales, se desarrolló durante el siglo XIX a partir de un pasatiempo colonial impuesto por los colonos británicos hasta convertirse en una de las fuerzas culturales y políticas más poderosas del Caribe moderno. Los primeros clubes de cricket antillanos eran británicos, los primeros partidos se disputaron entre administradores, soldados y colonos británicos, y los primeros jugadores negros eran por lo general trabajadores de los terrenos de juego y miembros de la clase servidora a quienes sus empleadores enseñaron el juego. El primer equipo antillano que visitó Inglaterra en 1900 era íntegramente blanco, y la práctica de que la élite caribeña de piel blanca controlara el cricket antillano se prolongó durante décadas.
La integración gradual del cricket antillano y su emergencia como instrumento de afirmación del Caribe negro tuvieron lugar a lo largo de la primera mitad del siglo XX. La selección del lanzador rápido barbadense George Headley para el equipo de las Indias Occidentales en 1930 constituyó un momento significativo. Headley, que llegaría a ser conocido como el Bradman Negro en reconocimiento a su brillante promedio de bateo a lo largo de su carrera en los Partidos de Prueba antillanos, fue el primer cricketer negro de las Indias Occidentales en ser ampliamente reconocido como un gran cricketer a nivel internacional. La designación de Frank Worrell como primer capitán negro de las Indias Occidentales en 1960 representó otro hito en la historia cricketística de la región.
El período comprendido entre 1976 y 1995 fue la era de la dominación del cricket antillano. El equipo de las Indias Occidentales, capitaneado sucesivamente por Clive Lloyd, Vivian Richards, Richie Richardson y Brian Lara, ganó quince series de Partidos de Prueba consecutivas y produjo algunos de los encuentros más apasionantes jamás disputados a nivel internacional. El ataque de lanzadores rápidos antillanos de esta época, integrado por Andy Roberts, Michael Holding, Joel Garner, Malcolm Marshall, Curtly Ambrose, Courtney Walsh y Patrick Patterson, generó un cricket de una intensidad y brillantez sin parangón en la historia del lanzamiento rápido. Las Indias Occidentales fueron la nación cricketística líder en el mundo durante este período y la fuerza dominante del cricket internacional.
La dominación cricketística antillana ha sido objeto de un análisis cultural y político considerable. El historiador trinitense C.L.R. James escribió en Beyond a Boundary en 1963 que el ascenso del cricket antillano era inseparable del auge de la independencia política antillana, ya que el campo de cricket brindaba un espacio en el que las poblaciones anteriormente colonizadas podían demostrar su igualdad con sus antiguos colonizadores y, posteriormente, su superioridad sobre ellos. El declive del cricket antillano desde mediados de la década de 1990 en adelante, a medida que la estructura administrativa central del cricket de las Indias Occidentales se ha fragmentado y los jugadores han optado cada vez más por seguir carreras en las ligas T20 antes que atender las exigencias del equipo de Partidos de Prueba, ha generado un duelo cultural y político sostenido en todo el Caribe. La tradición cricketística caribeña sigue siendo una fuerza cultural significativa, pero la era de la dominación antillana en los Partidos de Prueba ha llegado a su fin.
El subcontinente indio — Partición e identidad críquetera
La historia del críquet en el subcontinente indio ha sido moldeada por los acontecimientos del siglo XX, en particular por la Partición de 1947, que creó los estados independientes de India y Pakistán a partir de la antigua India británica. El críquet era un deporte significativo tanto en las comunidades hindúes como musulmanas de la India anterior a la Partición, con una estructura competitiva articulada en torno al torneo anual Bombay Pentangular, que enfrentaba a equipos representantes de los hindúes, los musulmanes, los parsis, los cristianos y los europeos de Bombay. El Pentangular era el torneo doméstico de críquet más importante de la India previa a la Partición y produjo a algunos de los principales cricketers indios del período de entreguerras, entre ellos Vijay Hazare, Vijay Merchant y Lala Amarnath.
La Partición de 1947 dividió la población críquetera del subcontinente en dos naciones recién independizadas. India conservó la estructura administrativa del críquet y la principal competición doméstica, el Ranji Trophy. Pakistán heredó una comunidad críquetera más pequeña y tuvo que construir su estructura administrativa y competitiva desde cero. Pakistán fue admitido en el críquet de Test en 1952 y demostró ser competitivo con rapidez bajo la capitanía de Abdul Hafeez Kardar. India, bajo la capitanía de Mansur Ali Khan Pataudi, el Nawab de Pataudi que había jugado al críquet tanto para India como para Inglaterra, se consolidó como una fuerza críquetera de relevancia en las décadas de 1960 y 1970.
El surgimiento de la Indian Premier League y la transformación comercial del críquet indio desde mediados de la década de 2000 en adelante han desplazado el centro de gravedad del críquet mundial de manera decisiva hacia India. El poder económico, el peso demográfico y el compromiso cultural de India con el críquet han convertido a la Indian Premier League en la competición de críquet más lucrativa del mundo, y al BCCI, el Board of Control for Cricket in India, en la federación nacional de críquet más poderosa. Aproximadamente el setenta por ciento de los ingresos totales del críquet a nivel mundial son generados actualmente por el mercado indio en alguna de sus formas, ya sea a través de los derechos de transmisión indios, los acuerdos de patrocinio indios o las actuaciones de los cricketers indios en competiciones internacionales. Las relaciones políticas dentro de la ICC se han inclinado en consonancia hacia India.
La rivalidad críquetera entre India y Pakistán es ampliamente considerada como la rivalidad deportiva más cargada políticamente en cualquier deporte. Las dos naciones no han disputado una serie bilateral de Test desde 2007, principalmente a causa de las tensiones políticas surgidas tras los atentados terroristas de Bombay de 2008 y los posteriores enfrentamientos diplomáticos y militares. Ambos equipos han seguido encontrándose en torneos de la ICC celebrados en sedes neutrales, y cada partido genera audiencias televisivas extraordinarias en los dos países y en la diáspora. Los partidos de Copa del Mundo entre India y Pakistán de 2003, 2011, 2015, 2019 y 2023 se han contado entre los eventos deportivos individuales más vistos de la historia de la humanidad, con audiencias televisivas declaradas para el partido de 2019 en Old Trafford que superaron los ochocientos millones de espectadores.
El críquet en Sudáfrica y el boicot del apartheid
El críquet sudafricano era uno de los más fuertes del mundo antes de que el boicot deportivo del apartheid aislara al país de la competición internacional entre 1970 y 1991. El equipo sudafricano de finales de la década de 1960 incluía al todoterreno Graeme Pollock, al capitán Ali Bacher, al lanzador rápido Mike Procter, al guardameta Denis Lindsay y al bateador Barry Richards, y el equipo había derrotado a Australia en dos series consecutivas antes de que comenzara el boicot. El equipo seleccionado de esa generación nunca jugó el críquet de Test del que era capaz, y la pérdida para el críquet sudafricano y para el críquet internacional ha sido objeto de debate recurrente desde entonces.
El boicot deportivo a Sudáfrica fue impulsado por la protesta internacional contra la política de segregación racial del gobierno sudafricano del apartheid en todos los ámbitos de la vida pública, incluido el deporte. El gobierno sudafricano se había negado a permitir que los seleccionadores británicos incluyeran al jugador inglés de origen sudafricano Basil D'Oliveira, que era de raza mixta y estaba por tanto clasificado como Cape Colored según la legislación del apartheid, en la prevista gira inglesa por Sudáfrica de 1968-69. La exclusión de D'Oliveira provocó la cancelación de la gira y el inicio del boicot. El MCC suspendió las relaciones críquetísticas con Sudáfrica, y el equipo sudafricano de críquet no disputó otro Test oficial hasta 1991.
El boicot sudafricano tuvo efectos complejos sobre el críquet del país. Los jugadores sudafricanos continuaron participando en el críquet de condado doméstico en Inglaterra y en las giras rebeldes a Sudáfrica que se organizaron en las décadas de 1970 y 1980, y que pagaron a jugadores de Inglaterra, Australia, las Indias Occidentales y Sri Lanka cuantiosas sumas para jugar en Sudáfrica desafiando el boicot internacional. Las giras rebeldes generaron profundas divisiones en las naciones críquetísticas implicadas, y los jugadores participantes fueron suspendidos de la competición internacional durante períodos variables. El críquet sudafricano en sí continuó a un alto nivel doméstico durante el boicot, y la Currie Cup y otras competiciones produjeron jugadores que no podían representar a su país.
El críquet sudafricano regresó a la competición internacional en 1991 tras el desmantelamiento del apartheid. El primer Test de vuelta del equipo sudafricano fue contra las Indias Occidentales en 1992, y Sudáfrica se estableció rápidamente como una de las principales naciones críquetísticas de la era postsegregacionista. El equipo ha ganado numerosas series bilaterales desde 1991 y ha alcanzado la fase de semifinales en múltiples torneos de la ICC. Sin embargo, Sudáfrica no ha ganado ningún torneo de la ICC, una ausencia que ha generado el tópico recurrente de calificar al equipo de perdedor en situaciones decisivas. La final del Campeonato Mundial de Test de la ICC de 2023-24, en la que Sudáfrica perdió por escaso margen ante Australia, ha sido la ocasión en que Sudáfrica más cerca ha estado de un título mundial en la era postsegregacionista. Sudáfrica tiene previsto ser sede de la Copa del Mundo de Críquet de la ICC de 2027 junto con Zimbabue y Namibia.
El Nacimiento del Críquet Internacional de Un Día
El críquet Internacional de Un Día se desarrolló a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970 como respuesta al percibido declive del críquet de Test como deporte espectáculo comercialmente viable. El críquet de Test, disputado a lo largo de cinco días con frecuentes interrupciones por lluvia o luz insuficiente, no encajaba fácilmente en los hábitos de entretenimiento de una audiencia televisiva en auge, y el críquet de condado en Inglaterra había experimentado con formatos más cortos del juego durante varios años antes de que el críquet internacional los adoptara. La Copa Gillette, una competición eliminatoria inglesa disputada entre equipos de condado en un formato de un solo día, había sido introducida en 1963 y había demostrado ser un éxito comercial.
El primer Internacional de Un Día se disputó en el Melbourne Cricket Ground el 5 de enero de 1971 entre Australia e Inglaterra como sustituto improvisado del tercer Test de la serie Ashes 1970-71, que había sido abandonado debido a la lluvia. El partido improvisado se jugó a cuarenta overs por equipo y atrajo a una multitud de cuarenta y seis mil espectadores. Australia ganó el encuentro por cinco wickets, y el formato resultó suficientemente popular como para que el ICC sancionara el críquet ODI como competición internacional reconocida al año siguiente.
El formato ODI se expandió rápidamente a lo largo de la década de 1970. La primera Copa Mundial de Críquet del ICC, celebrada en Inglaterra en 1975 y patrocinada por Prudential, estableció la Copa Mundial como el campeonato mundial del nuevo formato. Las series ODI posteriores se convirtieron en una parte habitual de los calendarios internacionales de críquet, disputadas frecuentemente junto a las giras de series de Test o como parte de ellas. La competición australiana World Series Cricket organizada por el magnate de los medios de comunicación Kerry Packer en 1977-79 introdujo innovaciones comerciales en el críquet ODI, entre ellas el uso de uniformes de colores, la sustitución de la tradicional pelota roja por la blanca, los partidos de día y noche bajo focos, y técnicas agresivas de producción televisiva que enfatizaban los planos cerrados, las repeticiones a cámara lenta y el comentario estadístico detallado. Las innovaciones de Packer resultaron inicialmente polémicas en el establishment del críquet, pero fueron absorbidas por el críquet convencional en pocos años.
El formato ODI ha continuado evolucionando. El número de overs por equipo se fijó en cincuenta en la década de 1980 y se ha mantenido en esa cifra desde entonces. Diversas innovaciones tácticas, entre ellas las restricciones de powerplay sobre las posiciones de campo, el uso de dos pelotas nuevas por entrada para reducir el efecto de los últimos overs del swing inverso, y la introducción del golpe libre tras los no-balls, han dado forma al juego ODI moderno. La relación entre el críquet ODI y el formato más reciente de T20 ha sido un tema recurrente en los debates de la administración del críquet, con algunos comentaristas argumentando que el críquet ODI está siendo desplazado entre el prestigio de los Tests y el esplendor comercial del T20. No obstante, el formato ODI sigue siendo aquel en el que se disputa la Copa Mundial de Críquet del ICC, y la Copa Mundial continúa siendo la competición de críquet de un día más prestigiosa del mundo.
La primera Copa Mundial de Críquet — Copa Prudential 1975
La primera Copa Mundial de Críquet de la ICC se celebró en Inglaterra entre el 7 y el 21 de junio de 1975 bajo el patrocinio de la Prudential Assurance Company. Participaron ocho equipos: las seis naciones que disputaban partidos de Test en aquel momento (Inglaterra, Australia, India, Nueva Zelanda, Pakistán, Indias Occidentales) más los miembros asociados Sri Lanka y África Oriental. El torneo se disputó en un formato de sesenta overs por equipo, con un partido por equipo al día; los encuentros comenzaban a las once de la mañana y se prolongaban hasta el cierre del juego. Cada partido se jugó con indumentaria blanca y pelota roja, el equipamiento tradicional del críquet de la época.
La fase de grupos del torneo arrojó resultados en gran medida previsibles, con las naciones de Test consolidadas ganando todos los partidos frente a los equipos asociados. En las semifinales, Australia derrotó a Inglaterra por cuatro wickets en Headingley, Leeds, y las Indias Occidentales derrotaron a Nueva Zelanda por cinco wickets en el Oval, Londres. La final disputada en Lord's el 21 de junio de 1975 entre Australia y las Indias Occidentales atrajo al mayor público de la historia del torneo hasta ese momento y fue considerada ampliamente como el punto culminante de la competición inaugural.
El partido produjo una actuación espectacular del capitán de las Indias Occidentales Clive Lloyd, quien anotó 102 carreras en 85 lanzamientos, incluyendo dos seises, en una entrada considerada ampliamente como una de las grandes entradas de la Copa Mundial. Las Indias Occidentales concluyeron con 291 carreras en 60 overs, un total considerable pero no insuperable. Australia, en respuesta, fue eliminada por 274 carreras en 58,4 overs, siendo el lanzador rápido de las Indias Occidentales Vanburn Holder quien cerró la entrada australiana con el wicket de Jeff Thomson. Las Indias Occidentales ganaron por 17 carreras y se convirtieron en los primeros campeones de la Copa Mundial. Clive Lloyd recibió el galardón al Jugador del Partido.
La Copa Prudential demostró la viabilidad comercial y deportiva del formato de Copa Mundial. Las audiencias televisivas en el mundo del críquet fueron significativas. El éxito del torneo garantizó la celebración de sucesivas Copas Mundiales y quedó establecido el ciclo cuatrienal del torneo. La Copa Mundial de Críquet se ha celebrado cada cuatro años desde 1975 hasta el presente, con el país anfitrión rotando entre las principales naciones del críquet y el torneo expandiéndose progresivamente de ocho equipos a diez y ahora a catorce para la edición de 2027. El patrocinio de Prudential continuó en los torneos de 1979 y 1983 antes de que la Copa Mundial adoptara otros patrocinadores. El trofeo en sí, una figura de plata diseñada por el artista australiano Garrard, ha sido reemplazado por diversos diseños posteriores.
Inglaterra 1979 y 1983 — La sorprendente victoria de India
La segunda Copa del Mundo, celebrada en Inglaterra en junio de 1979, nuevamente bajo el patrocinio de Prudential, deparó otra victoria de las Indias Occidentales bajo la conducción de Clive Lloyd. El formato fue el mismo que en el torneo de 1975: ocho equipos divididos en dos grupos de cuatro, con los dos primeros de cada grupo avanzando a las semifinales. Sri Lanka y Canadá reemplazaron a África del Este como miembros asociados. Las Indias Occidentales avanzaron en la fase de grupos con victorias cómodas y alcanzaron la final tras derrotar a Pakistán en la semifinal. El país anfitrión, Inglaterra, llegó a la final tras vencer a Nueva Zelanda en la otra semifinal.
La final en Lord's el 23 de junio de 1979 vio a las Indias Occidentales marcar 286 carreras en 60 overs, con Vivian Richards anotando 138 carreras en 157 lanzamientos. La entrada de Inglaterra comenzó con promesa, pero se derrumbó ante el bowling rápido de las Indias Occidentales encabezado por Joel Garner, quien terminó con cinco wickets por 38 carreras en once overs. Inglaterra fue eliminada por 194 carreras en 51 overs, y las Indias Occidentales ganaron por 92 carreras para proclamarse campeonas de la segunda Copa del Mundo. El partido ha quedado en la memoria por el brillante siglo de Richards y por el devastador período de bowling rápido de Garner, actuaciones ambas que definieron la dominación de las Indias Occidentales, la cual estaba a punto de extenderse a todas las modalidades del críquet internacional.
La tercera Copa del Mundo, celebrada en Inglaterra en junio de 1983, produjo una de las grandes sorpresas en la historia del críquet. India llegó como la nación con menor ranking entre las que disputaban partidos de Test, habiendo perdido sus cinco anteriores partidos de Copa del Mundo y siendo ampliamente considerada como una amenaza poco significativa para las Indias Occidentales, Inglaterra o Australia. El equipo indio estaba capitaneado por Kapil Dev, el brillante todoterreno que a los 24 años se encontraba en el apogeo de su carrera. El equipo indio incluía al guardameta Syed Kirmani, a los bateadores Krishnamachari Srikkanth y Mohinder Amarnath, y a los lanzadores de ritmo medio Madan Lal y Roger Binny.
India avanzó en la fase de grupos con resultados sorprendentes, derrotando a las Indias Occidentales en su partido inaugural y alcanzando las semifinales pese a sufrir varias derrotas. La semifinal ante Inglaterra en Old Trafford fue ganada por India por seis wickets, con Kapil Dev ofreciendo una de las grandes actuaciones de un capitán. La final en Lord's el 25 de junio de 1983 entre India y las Indias Occidentales congregó un aforo completo y produjo uno de los resultados más inesperados en la historia del críquet. Los bateadores indios marcaron apenas 183 carreras en 54.4 overs, un total que se esperaba ampliamente que los bateadores de las Indias Occidentales superaran con comodidad. La entrada de las Indias Occidentales comenzó con Vivian Richards golpeando con libertad, y con el marcador en 50-1 la persecución parecía sencilla. Entonces Madan Lal eliminó a Richards por 33, y la entrada de las Indias Occidentales se desmoronó ante un bowling de ritmo medio preciso respaldado por una fielding india brillante. Mohinder Amarnath fue nombrado Jugador del Partido. Las Indias Occidentales fueron eliminadas por 140 carreras, e India había ganado la Copa del Mundo. La victoria fue celebrada en toda India como un momento de consagración nacional y es ampliamente reconocida como el catalizador de la cultura popular apasionada por el críquet que define a la India moderna.
India y Pakistán 1987 — El críquet se traslada al subcontinente
La cuarta Copa Mundial fue la primera celebrada fuera de Inglaterra, organizada conjuntamente por India y Pakistán en octubre y noviembre de 1987 bajo el patrocinio del conglomerado indio Reliance Industries. La decisión de otorgar el torneo al subcontinente reflejó el creciente peso comercial y político del críquet indio y paquistaní dentro de la ICC, así como la demanda cada vez mayor de que la Copa Mundial rotase entre las principales naciones practicantes del deporte. El torneo se redujo de sesenta overs por equipo a cincuenta, el formato que ha sido estándar desde entonces.
El torneo fue ampliamente considerado un éxito logístico y comercial, pese a la dificultad de coorganizarlo entre dos naciones cuyas relaciones políticas eran tensas. Los aficionados indios y paquistaníes asistieron en números enormes, los partidos se televisaron por todo el subcontinente, y el ambiente comercial del torneo difirió sustancialmente de la cultura británica del críquet de las tres Copas Mundiales anteriores. Los países anfitriones, sin embargo, ofrecieron actuaciones decepcionantes. India fue eliminada en las semifinales por Inglaterra. Pakistán fue eliminado en la otra semifinal por Australia. La final se disputó, por tanto, entre los dos equipos visitantes no anfitriones.
La final celebrada en Eden Gardens, en Calcuta, el 8 de noviembre de 1987 entre Australia e Inglaterra congregó a una multitud de aproximadamente 80.000 espectadores. Australia ganó el partido por siete carreras, anotando 253 en 50 overs y eliminando a Inglaterra por 246. El capitán australiano Allan Border levantó el trofeo tras un torneo en el que su equipo había sido considerado el menos favorito al comienzo. El máximo anotador del torneo fue el capitán inglés Graham Gooch, con 471 carreras a lo largo de la competición. El máximo tomador de wickets fue el lanzador de pierna australiano Craig McDermott, con 18 wickets.
Los efectos más duraderos del torneo de 1987 fueron institucionales más que competitivos. El éxito del torneo demostró que la Copa Mundial podía celebrarse fuera de Inglaterra, y los torneos posteriores se han disputado en todo el mundo cricketístico. Los organismos rectores del críquet de India y Pakistán salieron del torneo con un peso comercial y político considerablemente mayor dentro de la ICC, un peso que ha seguido creciendo a lo largo de las cuatro décadas siguientes. La entusiasta respuesta del público cricketístico indio al torneo confirmó el potencial comercial del críquet en India, que sería explotado de manera más plena en las décadas posteriores.
Australia y Nueva Zelanda 1992 — El triunfo de Pakistán
La quinta Copa del Mundo se celebró en Australia y Nueva Zelanda en febrero y marzo de 1992 bajo el patrocinio de la empresa australiana de servicios financieros Benson and Hedges. El torneo contó con nueve equipos, con Sudáfrica regresando al críquet internacional por primera vez desde 1970 tras el desmantelamiento del apartheid y uniéndose a las naciones establecidas en el críquet de prueba. El formato del torneo se modificó a una única liguilla de todos contra todos, en la que cada equipo jugaba contra todos los demás, con los cuatro primeros avanzando a las semifinales. El torneo introdujo en la Copa del Mundo equipaciones de colores, pelotas blancas y partidos bajo luz artificial, todas ellas innovaciones de la era Packer del World Series Cricket que se habían convertido en estándar en el críquet de un día australiano.
El momento más célebre del torneo llegó en la semifinal entre Sudáfrica e Inglaterra en Sídney el 22 de marzo de 1992. El partido se redujo por la lluvia, y el cálculo de la regla de lluvia aplicado a la persecución de Sudáfrica produjo el absurdo resultado de que Sudáfrica debía anotar 22 carreras en una sola entrega para ganar el partido. El método Duckworth-Lewis-Stern, que desde entonces ha reemplazado al antiguo cálculo de la regla de lluvia, no habría producido este resultado. El incidente de 1992 se convirtió en una de las controversias más célebres de la historia del críquet y propició el desarrollo del moderno sistema de puntuación para partidos afectados por la lluvia.
Pakistán, capitaneado por Imran Khan en lo que fue su última aparición en una Copa del Mundo, avanzó a lo largo del torneo con una serie de actuaciones brillantes. El equipo fue impulsado por los brillantes golpes de Javed Miandad y el boleo rápido de Wasim Akram y Aqib Javed. Pakistán alcanzó la final tras derrotar a Nueva Zelanda en la semifinal. La otra semifinal vio a Inglaterra derrotar a la ya eliminada Sudáfrica bajo la controvertida regla de lluvia. En la final disputada en el Melbourne Cricket Ground el 25 de marzo de 1992, Pakistán anotó 249 carreras en 50 overs e Inglaterra respondió con 227. Wasim Akram ganó el premio al Jugador del Partido por sus tres wickets, entre ellos una brillante doble eliminación de Allan Lamb y Chris Lewis con entregas consecutivas. Pakistán ganó por 22 carreras para proclamarse campeón de su primera Copa del Mundo, e Imran Khan, en su discurso de retirada tras el partido, dedicó la victoria al hospital oncológico de Pakistán para el que había estado recaudando fondos.
India, Pakistán, Sri Lanka 1996 — La victoria de Sri Lanka
La sexta Copa del Mundo se celebró en India, Pakistán y Sri Lanka en febrero y marzo de 1996. La decisión de incluir a Sri Lanka como co-anfitrión reflejó la creciente fortaleza del cricket ceilanés y la presión política dentro de la ICC para que la Copa del Mundo rotara entre las principales naciones practicantes del cricket. El torneo contó con doce equipos distribuidos en dos grupos de seis, con los cuatro primeros de cada grupo clasificándose para los cuartos de final. El torneo fue la primera Copa del Mundo en incorporar los cuartos de final como parte de su formato.
El torneo estuvo políticamente marcado desde el principio. Sri Lanka se encontraba en plena guerra civil entre el gobierno y las fuerzas insurgentes de los Tigres Tamil, y un atentado suicida de los Tigres Tamil en Colombo en febrero de 1996 generó preocupaciones de seguridad en torno a los partidos programados para la capital ceilandesa. Australia y las Indias Occidentales se negaron a disputar sus encuentros programados en Sri Lanka, concediendo los puntos a Sri Lanka por incomparecencia. El equipo ceilanés respondió practicando un cricket agresivo y ofensivo que se convirtió en el sello distintivo del torneo.
Sri Lanka avanzó a lo largo del torneo con una serie de actuaciones brillantes. La pareja de apertura formada por Sanath Jayasuriya y Romesh Kaluwitharana introdujo el moderno estilo de apertura agresiva que desde entonces se ha convertido en norma en el cricket de un día (ODI), marcando con rapidez en los primeros quince óvers mientras las restricciones de fielding estaban en vigor para aprovechar el powerplay. El orden medio compuesto por Aravinda de Silva, Arjuna Ranatunga y Asanka Gurusinha aportó profundidad y solidez. Sri Lanka alcanzó la final tras derrotar a India en la semifinal celebrada en Calcuta, en un partido que concluyó de manera bochornosa cuando el público indio en Eden Gardens provocó disturbios y lanzó objetos al terreno de juego.
La final disputada en el estadio Gaddafi de Lahore el 17 de marzo de 1996 vio a Australia anotar 241 carreras en 50 óvers y a Sri Lanka responder con 245. El todoterreno ceilanés Aravinda de Silva marcó 107 carreras no eliminado y capturó tres wickets australianos para ser nombrado Jugador del Partido. Sri Lanka venció por siete wickets y se proclamó campeón de la Copa del Mundo, en un resultado que fue ampliamente interpretado como un momento de inflexión para el cricket asiático y para el reequilibrio más amplio del juego global hacia el subcontinente. El capitán ceilanés Arjuna Ranatunga levantó el trofeo en su ciudad natal. El equipo australiano, capitaneado por Mark Taylor, perdió la final y no volvería a ganar una Copa del Mundo hasta 1999.
Inglaterra 1999 — Comienza la dinastía de Australia
El séptimo Mundial se celebró en Inglaterra en mayo y junio de 1999, con algunos partidos disputados también en los Países Bajos, Escocia e Irlanda. El torneo fue el último Mundial jugado con sesenta overs por lado en el nivel más alto, aunque esta norma había sido modificada antes del torneo para adaptarlo al formato estándar de cincuenta overs del ODI utilizado en otros ámbitos. Doce equipos compitieron en dos grupos, con los tres primeros de cada grupo avanzando a una ronda Super Seis en la que se enfrentaron entre sí en un formato de todos contra todos. La estructura del Super Seis determinó a los cuatro semifinalistas.
El partido más icónico del torneo fue la semifinal entre Australia y Sudáfrica en Edgbaston el 17 de junio de 1999. El partido quedó empatado tras cincuenta overs en uno de los desenlaces más dramáticos jamás vistos en el nivel más alto del críquet. Sudáfrica necesitaba nueve carreras para ganar en el último over, luego seis carreras en cuatro bolas, y después cuatro carreras en dos bolas. El último over fue lanzado por el girador de pierna australiano, hermano de Steve Waugh, Mark Waugh. Lance Klusener golpeó dos límites en las dos primeras bolas y los marcadores quedaron igualados. Klusener empujó el tercer envío hacia el medio campo y pidió una carrera. Allan Donald, el bateador en el extremo opuesto, fue sorprendido fuera de su crease al no apoyar el bate sobre el popping crease, y los australianos derribaron los palos para eliminar a Donald por fuera de base. El partido quedó empatado. Australia avanzó a la final por haber terminado en una posición más alta en la ronda Super Seis.
La final en Lord's el 20 de junio de 1999 entre Australia y Pakistán fue una decepción tras el drama de la semifinal. Pakistán fue eliminado por 132 carreras en 39 overs, con los lanzadores australianos Shane Warne y Glenn McGrath como artífices de la destrucción. Australia persiguió el modesto total en 20,1 overs, ganando por ocho wickets. El capitán australiano Steve Waugh levantó el trofeo al proclamarse Australia campeona de su segundo Mundial, doce años después del primero en 1987. El torneo de 1999 marcó el inicio de un período de dominio del críquet australiano que se extendería a lo largo de tres victorias consecutivas en los Mundiales de 1999, 2003 y 2007.
El torneo fue también un punto de inflexión para el críquet indio. India fue eliminada en la fase Super Seis, pero la actuación del equipo bajo la capitanía de Mohammad Azharuddin quedó ensombrecida por las acusaciones de amaño de partidos que surgirían un año después. El escándalo de amaño de partidos de 2000, en el que jugadores de India, Sudáfrica y Pakistán fueron acusados de manera creíble de aceptar pagos de apostadores indios para influir en los resultados de los encuentros, dio lugar a prohibiciones de por vida para Azharuddin, el capitán sudafricano Hansie Cronje y varios otros jugadores. El escándalo dañó la integridad del críquet durante varios años y propició la creación de la Unidad Anticorrupción de la ICC, que ha continuado investigando la corrupción en el críquet hasta el día de hoy.
Sudáfrica 2003 — Australia Continúa
La octava Copa del Mundo se celebró en Sudáfrica, Zimbabue y Kenia en febrero y marzo de 2003. El torneo fue la primera Copa del Mundo disputada en África y fue otorgada a la Sudáfrica post-apartheid como celebración del regreso del país a la competición internacional de críquet. La nación anfitriona invirtió sustancialmente en la mejora de estadios y en la infraestructura del torneo. Catorce equipos compitieron en dos grupos de siete, y los tres primeros de cada grupo avanzaron a una ronda Súper Seis.
El torneo estuvo marcado por la controversia política desde el principio. El equipo inglés tenía programado jugar contra Zimbabue en Harare en su partido inaugural. Los jugadores ingleses tenían reparos morales respecto a jugar bajo el gobierno de Mugabe en Zimbabue, donde la represión política se había intensificado y el país se encontraba en colapso económico. Tras una serie de negociaciones entre la Junta de Críquet de Inglaterra, la ICC y el gobierno inglés, el equipo inglés se negó a viajar a Harare, cediendo el partido a Zimbabue por incomparecencia. El equipo de Nueva Zelanda tenía programado jugar contra Kenia en Nairobi, pero se negó a viajar por razones de seguridad tras el atentado contra el hotel de Mombasa en 2002; el partido fue cedido a Kenia por incomparecencia. Las dos incomparecencias tuvieron efectos significativos en la clasificación de los grupos del torneo.
Australia, capitaneada por Ricky Ponting, dominó el torneo con una serie de brillantes actuaciones. El equipo ganó los once partidos disputados en la fase de grupos, el Súper Seis, las semifinales y la final. El bateo australiano estuvo liderado por Adam Gilchrist y el capitán Ponting, con Andrew Symonds aportando una brillante presencia en la parte baja del orden de bateo y el todoterreno Andrew Bichel sumando valiosos wickets. El ataque de boleo rápido formado por Glenn McGrath, Brett Lee y Jason Gillespie produjo intervenciones devastadoras a lo largo del torneo.
La final disputada en el Wanderers Stadium de Johannesburgo el 23 de marzo de 2003 vio a Australia marcar 359 carreras con 2 wickets caídos en 50 overs, con Ponting anotando 140 no eliminado en 121 lanzamientos en una entrada considerada ampliamente como una de las más grandes en cualquier final. India, que había llegado a la final tras derrotar a Pakistán en la fase de grupos y a Kenia en las semifinales, fue eliminada por 234 carreras en 39,2 overs. Australia ganó por 125 carreras para proclamarse tres veces campeona del mundo. Sachin Tendulkar, quien había anotado 673 carreras para India durante el torneo y ganó el premio al Jugador de la Serie, presenció la derrota de su equipo desde el vestuario tras haber sido eliminado tempranamente. La victoria australiana confirmó el estatus del equipo como la nación dominante del críquet en la era.
Indias Occidentales 2007 — El triplete de Australia
La novena Copa del Mundo se celebró en las Indias Occidentales en marzo y abril de 2007. El torneo fue la primera Copa del Mundo celebrada en el Caribe y fue otorgado como celebración de la historia del críquet antillano, a pesar de la reducida competitividad internacional del equipo de las Indias Occidentales. Los países anfitriones invirtieron considerablemente en la modernización de estadios a lo largo de las naciones caribeñas. Dieciséis equipos compitieron en el campo más numeroso de una Copa del Mundo hasta ese momento.
El torneo supuso una decepción comercial para la ICC y los organizadores caribeños. La asistencia local fue inferior a la esperada, en parte debido a los elevados precios de las entradas y a las restricciones impuestas sobre la cultura tradicional caribeña de seguir el críquet, que incluían la prohibición de introducir alimentos en los estadios y de animar al propio equipo con instrumentos musicales. El torneo también quedó ensombrecido por la muerte del entrenador pakistaní Bob Woolmer en una habitación de hotel en Kingston el 18 de marzo de 2007, pocas horas después de que Pakistán fuera eliminado por Irlanda. Las investigaciones policiales iniciales determinaron que se trataba de un homicidio y generaron una noticia de alcance mundial sobre posibles vínculos con el amaño de partidos; investigaciones posteriores concluyeron que Woolmer había fallecido por causas naturales. La muerte de Woolmer ha seguido siendo objeto de teorías conspirativas desde entonces.
La decepción deportiva del torneo fue la eliminación tanto de India como de Pakistán en la fase de grupos, la primera vez que ambas naciones del subcontinente eran eliminadas tan pronto en cualquier Copa del Mundo. El torneo continuó sin la participación de los grandes mercados comerciales del Asia meridional, lo que agravó aún más las dificultades económicas. La fase de Super Ocho sustituyó a la anterior Super Seis. En las semifinales, Australia venció a Sudáfrica y Sri Lanka derrotó a Nueva Zelanda.
La final disputada en el Kensington Oval de Bridgetown, Barbados, el 28 de abril de 2007 entre Australia y Sri Lanka se jugó durante una lluviosa tarde y fue resuelta mediante el método Duckworth-Lewis. Australia marcó 281 carreras con 4 eliminados en 38 overs tras la reducción del partido por la lluvia. Sri Lanka marcó 215 carreras con 8 eliminados en 36 overs antes de que nuevas lluvias pusieran fin al juego. Australia ganó por 53 carreras según el método Duckworth-Lewis para proclamarse campeona de su tercera Copa del Mundo consecutiva, convirtiéndose en la primera nación en ganar tres Copas del Mundo consecutivas, una hazaña que no ha vuelto a repetirse. Adam Gilchrist anotó 149 carreras en 104 lanzamientos en la final, una entrada que ha quedado en la memoria como una de las grandes actuaciones en la historia de la Copa del Mundo. Ricky Ponting levantó el trofeo en su segunda Copa del Mundo consecutiva como capitán australiano. El triplete australiano en 1999, 2003 y 2007 ha sido considerado como una de las rachas de dominio más extraordinarias en la historia de cualquier deporte de equipo internacional.
India, Sri Lanka, Bangladesh 2011 — India gana en casa
La décima Copa del Mundo se celebró en India, Sri Lanka y Bangladesh en febrero, marzo y abril de 2011. El torneo fue la primera Copa del Mundo celebrada en Asia desde 1996. Catorce equipos compitieron en dos grupos de siete, con los cuatro primeros de cada grupo clasificándose para los cuartos de final. El torneo presenció el regreso del apasionado público subcontinal por el críquet y generó audiencias televisivas extraordinarias en todos los partidos.
La estructura competitiva del torneo llevó a India y Sri Lanka a la final, con ambas naciones anfitrionas avanzando a través de sus respectivas mitades del cuadro. El camino de India hacia la final incluyó una notable victoria en cuartos de final sobre los campeones defensores Australia en Ahmedabad, en un partido que puso fin a la racha de doce años invictos de Australia en la Copa del Mundo. La semifinal india contra Pakistán en Mohali el 30 de marzo de 2011 fue uno de los partidos de críquet individuales más vistos de la historia, con audiencias televisivas reportadas que superaron los mil millones de espectadores entre ambas naciones y la diáspora. India ganó el partido por 29 carreras. El primer ministro pakistaní Yousuf Raza Gilani asistió al partido junto al primer ministro indio Manmohan Singh en lo que se denominó diplomacia del críquet.
La final en el estadio Wankhede de Bombay el 2 de abril de 2011 entre India y Sri Lanka fue uno de los momentos de mayor carga emocional en la historia del críquet indio. Sri Lanka marcó 274 con 6 eliminados en 50 overs, con Mahela Jayawardene anotando 103 no eliminado. India comenzó su respuesta con la temprana eliminación de Virender Sehwag y Sachin Tendulkar, dejando al equipo en 31 con 2 eliminados. Gautam Gambhir marcó entonces 97 en una entrada vital, apoyado por el capitán indio Mahendra Singh Dhoni, quien se adelantó en el orden de bateo para desempeñar un papel decisivo al cierre. Dhoni golpeó las carreras de la victoria con un six por encima del long-on con seis bolas restantes, una imagen icónica del críquet indio que ha sido reproducida incontables veces. India ganó por seis wickets para proclamarse campeón de su segunda Copa del Mundo, veintiocho años después de su primera victoria en Lord's en 1983.
La victoria india fue celebrada en toda India como un momento de triunfo nacional. Sachin Tendulkar, en su sexta Copa del Mundo, ganó finalmente el trofeo en la última Copa del Mundo de su carrera. La serena capitanía de Dhoni y su entrada decisiva al bate lo consolidaron como uno de los grandes capitanes del críquet indio. La victoria india en casa ante un público indio generó audiencias televisivas en todo el subcontinente y la diáspora que podrían haber sido las más numerosas en presenciar un único momento deportivo en la historia de la humanidad. La Copa del Mundo de 2011 confirmó el lugar del críquet como el deporte dominante del sur de Asia y a la nación apasionada por este deporte como el centro de gravedad del críquet mundial.
Australia y Nueva Zelanda 2015 — Australia Regresa
La undécima Copa del Mundo se celebró en Australia y Nueva Zelanda en febrero y marzo de 2015. El torneo fue la segunda Copa del Mundo celebrada en Australia y la segunda en Nueva Zelanda. Catorce equipos compitieron, con un formato que volvió a dos grupos de siete equipos seguidos de cuartos de final.
El torneo estuvo marcado por una serie de partidos de alta puntuación que reflejaron el énfasis moderno en el bateo agresivo en los ODI y en superficies planas que favorecían la anotación de carreras. El torneo presenció diecisiete puntuaciones individuales de 150 o más, incluida la de 237 no eliminado del neozelandés Martin Guptill en los cuartos de final contra las Indias Occidentales, que fue la puntuación individual más alta en cualquier partido de la Copa del Mundo. El caribeño Chris Gayle anotó 215 en la fase de grupos contra Zimbabue. El agresivo bateo moderno del torneo de 2015 ha sido comparado con el bateo comparativamente cauteloso de las eras anteriores de la Copa del Mundo.
Las dos naciones anfitrionas avanzaron hasta la final en lados opuestos del cuadro. Australia, capitaneada por Michael Clarke, derrotó a India en la semifinal en Sídney el 26 de marzo de 2015. Nueva Zelanda, capitaneada por Brendon McCullum, derrotó a Sudáfrica en una dramática semifinal en Auckland el 24 de marzo de 2015, en la que el partido, afectado por la lluvia, se decidió cuando Grant Elliott golpeó un seis en el penúltimo lanzamiento del partido para darle a Nueva Zelanda una victoria por un wicket.
La final en el Melbourne Cricket Ground el 29 de marzo de 2015 entre Australia y Nueva Zelanda atrajo a una multitud de 93.013 espectadores, la mayor que jamás había presenciado un partido de la Copa del Mundo. Nueva Zelanda fue eliminada por 183 carreras en 45 overs, con Brendon McCullum eliminado por cero en el primer over por el lanzador rápido australiano Mitchell Starc. Australia anotó 186 con 3 eliminados en 33,1 overs, ganando por siete wickets, con el capitán Michael Clarke jugando su último ODI con Australia y anotando 74 carreras antes de ser eliminado en una situación de mala comunicación entre los bateadores al correr entre los wickets. Australia ganó su quinta Copa del Mundo, más que cualquier otra nación, y consolidó el estatus del país como la fuerza dominante en el críquet internacional. Mitchell Starc fue nombrado Jugador del Torneo con veintidós wickets a lo largo del torneo.
Inglaterra y Gales 2019 — El Primer Título de Inglaterra
La duodécima Copa del Mundo se celebró en Inglaterra y Gales en mayo, junio y julio de 2019. El formato del torneo se modificó a una liguilla única en la que los diez equipos participantes se enfrentaron entre sí una vez, con los cuatro primeros clasificados avanzando a las semifinales. El formato tenía como objetivo garantizar que todos los equipos disputaran el mismo número de partidos y mantener el interés a lo largo del torneo. El torneo implicó más partidos por equipo que los formatos anteriores y dio lugar a una competición que se prolongó durante seis semanas.
La liguilla produjo una competición tensa en la que las cuatro primeras posiciones se disputaron hasta los últimos partidos de la fase de grupos. Inglaterra, la nación anfitriona, avanzó desde la liguilla en tercer lugar. Nueva Zelanda avanzó desde el cuarto. Ambos equipos alcanzaron la final tras derrotar a India y Australia respectivamente en las semifinales. La final en Lord's el 14 de julio de 2019 entre Inglaterra y Nueva Zelanda produjo uno de los partidos más extraordinarios en la historia de cualquier competición de críquet.
Inglaterra fue eliminada por 241 carreras en 50 óveres en la persecución del marcador de 241 con 8 wickets en 50 óveres de Nueva Zelanda. El partido quedó empatado tras los cincuenta óveres. La final de la Copa del Mundo empatada se decidió mediante un súper óver, un minimatch de un óver por equipo que se introdujo en el críquet internacional para desempatar partidos. Inglaterra anotó 15 carreras en su súper óver. Nueva Zelanda anotó 15 carreras en su súper óver, empatando también el súper óver. El partido continuó empatado tras el súper óver y se decidió mediante la regla del conteo de límites, según la cual el equipo que hubiera anotado más límites durante el partido principal se alzaba con el trofeo. Inglaterra había anotado más límites que Nueva Zelanda. Inglaterra fue declarada ganadora.
La regla del conteo de límites ha sido objeto de un considerable debate posterior, y muchos observadores del críquet la consideran una forma inapropiada de resolver una final de la Copa del Mundo empatada. La ICC modificó posteriormente el reglamento para que los súper óveres empatados en el futuro se resolvieran mediante súper óveres adicionales en lugar del conteo de límites. El resultado de 2019 ha sido clasificado por tanto por algunos observadores como una especie de victoria anómala. Sin embargo, Inglaterra había ganado la Copa del Mundo por primera vez en su historia tras doce torneos anteriores sin un título. El capitán inglés Eoin Morgan, un antiguo internacional irlandés nacido en Irlanda que había transferido su lealtad a Inglaterra, levantó el trofeo en la sede del críquet. Ben Stokes, el jugador polivalente que había anotado un brillante 84 no eliminado en la final y que había golpeado el límite que de manera decisiva se desvió en su bate para sumar carreras adicionales durante la persecución, fue nombrado Jugador del Partido.
India 2023 — El Sexto Título de Australia
La decimotercera Copa del Mundo se celebró en India en octubre y noviembre de 2023. El torneo fue la primera Copa del Mundo celebrada únicamente en India y fue otorgado como celebración del lugar central que India ha llegado a ocupar en el cricket mundial. El torneo se disputó en diez sedes en India y contó con la participación de diez equipos compitiendo en un formato de todos contra todos, con los cuatro primeros clasificados avanzando a las semifinales.
La fase de todos contra todos consagró a India como el equipo dominante de la fase de grupos, con India ganando los nueve partidos de grupo. El capitán indio Rohit Sharma marcó 597 carreras a lo largo del torneo. Mohammad Shami tomó veinticuatro wickets en siete partidos, incluida una brillante actuación de siete wickets contra Nueva Zelanda en la semifinal. El dominio del equipo indio durante la fase de todos contra todos fue tan absoluto que los observadores ya anticipaban una victoria india en la final.
Las semifinales vieron a India derrotar a Nueva Zelanda en el Wankhede Stadium y a Australia derrotar a Sudáfrica en Eden Gardens. La final en el Narendra Modi Stadium de Ahmedabad el 19 de noviembre de 2023 entre India y Australia produjo un resultado inesperado. India bateó primero y fue eliminada por 240 carreras en 50 overs, sin que ningún bateador indio superara las 66 carreras. El total fue considerado ampliamente como insuficiente. Australia, en respuesta, marcó 241 por 4 en 43 overs, ganando por seis wickets con siete overs de sobra. El bateador australiano Travis Head marcó 137 carreras en 120 lanzamientos en una brillante entrada que decidió efectivamente el partido.
La victoria australiana fue el sexto título de la Copa del Mundo para Australia, más que cualquier otra nación. El equipo, capitaneado por Pat Cummins, había ganado la Copa del Mundo en 1987, 1999, 2003, 2007, 2015 y 2023, una extraordinaria racha de éxitos a lo largo de treinta y seis años de historia del cricket. Los jugadores australianos celebraron bajo las luces artificiales en Ahmedabad mientras la multitud india, que había llenado hasta la capacidad el estadio de cricket más grande del mundo, observaba en silencio. La decepción de India fue una continuación de la historia del equipo de dificultades para ganar finales de torneos de la ICC a pesar de su dominio en el cricket bilateral. India no había ganado una Copa del Mundo de la ICC desde 2011, y no ganaría otro título importante de la ICC hasta la Copa del Mundo de T20 de 2024.
El formato T20 y las Copas del Mundo de T20
El formato Twenty20, denominado T20, fue desarrollado por la Junta de Cricket de Inglaterra en 2003 como un intento orientado al marketing para atraer nuevos públicos al cricket de condado y para hacer el juego accesible en una sola velada, en lugar de a lo largo de un día completo o más. El nuevo formato comprimió el partido a una única entrada de veinte overs por equipo y un tiempo total de juego de aproximadamente tres horas. El formato fue un éxito doméstico inmediato en Inglaterra, donde los partidos de T20 entre equipos de condado congregaron públicos más numerosos de los que los formatos más largos habían atraído en años.
El ICC sancionó el cricket internacional T20 en 2006, y el primer Internacional T20 se disputó entre Australia y Nueva Zelanda el 17 de febrero de 2005 en el Eden Park de Auckland. La primera Copa del Mundo de T20 del ICC se celebró en Sudáfrica en septiembre de 2007, con doce equipos compitiendo en un formato que ha continuado con diversos ajustes a lo largo de los torneos posteriores. La final de 2007 en el Wanderers Stadium de Johannesburgo entre India y Pakistán fue ganada por India por 5 carreras en un dramático desenlace.
La Copa del Mundo de T20 se ha celebrado nueve veces hasta la fecha: 2007 (India), 2009 (Pakistán), 2010 (Inglaterra), 2012 (Indias Occidentales), 2014 (Sri Lanka), 2016 (Indias Occidentales, masculino; Australia, femenino), 2021 (Australia, en torneo aplazado), 2022 (Inglaterra), 2024 (India). El torneo de 2024 fue el primero celebrado en los Estados Unidos y las Indias Occidentales, un acuerdo de sede que reflejó el interés del ICC en ampliar el alcance del cricket en el mercado estadounidense. India ganó la Copa del Mundo de T20 de 2024, poniendo fin a diecisiete años sin un título de torneo del ICC.
El formato T20 ha revolucionado la economía comercial del cricket. El formato más corto se adapta a los hábitos de entretenimiento del público moderno y ha generado audiencias televisivas y asistencia a los estadios que han superado ampliamente a las audiencias del cricket de Test en la mayoría de las naciones donde se practica el deporte. Las tácticas agresivas de bateo y lanzamiento que el formato T20 premia han transformado el enfoque técnico de los jugadores de cricket contemporáneos en todos los formatos. El éxito comercial del formato T20 ha generado tanto oportunidades para los administradores del cricket como riesgos de que los formatos más largos sean desplazados del calendario internacional.
La Liga Premier de la India (IPL)
La Liga Premier de la India, conocida como IPL, fue fundada en 2008 como un torneo de críquet T20 por franquicias de base urbana, organizado por la Junta de Control del Críquet en la India. La competencia se inspiró en las ligas deportivas profesionales estadounidenses, con franquicias que representan a las principales ciudades de la India, una subasta anual de jugadores en la que las franquicias pujan por ellos, y un sistema de tope salarial que distribuye a los jugadores de manera relativamente equitativa entre las franquicias. La IPL se ha convertido en la competencia de críquet más lucrativa del mundo y en una de las ligas deportivas más valiosas a nivel global.
La primera temporada de la IPL se celebró en abril y mayo de 2008 con ocho franquicias que representaban a Bangalore, Chennai, Delhi, Hyderabad, Jaipur, Calcuta, Mohali y Bombay. El éxito comercial del torneo fue inmediato. El contrato de transmisión de 2008 con la cadena televisiva Sony tenía un valor aproximado de 1.600 millones de dólares a lo largo de diez años. El contrato de derechos mediáticos de la IPL de 2018 con la cadena Star India tenía un valor aproximado de 2.600 millones de dólares a lo largo de cinco años. El contrato de derechos mediáticos de la IPL de 2023 se vendió por aproximadamente 6.200 millones de dólares a lo largo de cinco años, convirtiendo a la IPL en la liga deportiva con el valor de derechos de transmisión más elevado por partido en el mundo. La temporada de la IPL se extiende durante aproximadamente dos meses en la primavera india, y el torneo se ha convertido en la competencia de críquet más vista a nivel global en cada año.
La IPL ha tenido efectos sustanciales en el críquet internacional. Las recompensas económicas derivadas de la participación en la IPL han llevado a muchos jugadores internacionales a priorizar el críquet de liga T20 por encima de las exigencias de representar a sus selecciones nacionales en el críquet de Test. La ventana de la IPL en el calendario internacional de críquet, durante la cual muchos de los principales jugadores no están disponibles para el críquet internacional, ha condicionado los calendarios del resto de las grandes naciones del críquet. Los salarios más elevados de la IPL han alcanzado o superado los diez millones de dólares anuales para los jugadores más valiosos, convirtiendo el críquet de liga T20 en la modalidad más lucrativa del deporte y transformando la economía profesional de ser jugador de críquet.
La IPL ha generado preocupaciones acerca del futuro del críquet de Test y sobre la integridad del críquet más allá de las presiones financieras de las ligas T20. Los escándalos de amaño de puntos de 2013 y años posteriores implicaron a varios jugadores y dirigentes de la IPL en acuerdos con intereses ilegales de apuestas en la India. La franquicia con sede en Bombay Chennai Super Kings y los Rajasthan Royals fueron suspendidos durante dos temporadas tras el escándalo de 2013. El Tribunal Supremo de la India intervino para exigir reformas en la Junta de Control del Críquet en la India que han reestructurado sustancialmente la gobernanza de la organización. La propia IPL ha continuado creciendo a pesar de los escándalos, y el éxito de la liga ha inspirado competencias similares, entre ellas la Big Bash League en Australia, la Caribbean Premier League en las Indias Occidentales, la Pakistan Super League y la competencia Major League Cricket en los Estados Unidos.
Las Cenizas en la Era Moderna
La serie de Las Cenizas entre Inglaterra y Australia ha continuado a lo largo de la era moderna del críquet y ha permanecido como la serie bilateral de Test más prestigiosa del críquet internacional. La serie se ha disputado a intervalos de aproximadamente dos años desde 1882, con el país anfitrión alternando entre Inglaterra y Australia y un formato que consiste habitualmente en cinco partidos de Test a lo largo de aproximadamente seis semanas. Las Cenizas han producido un críquet de la más alta calidad y algunos de los partidos más memorables del juego moderno.
La serie de Las Cenizas de 1981 en Inglaterra, conocida como las Cenizas de Botham, ha quedado en la memoria como una de las grandes series en la historia del críquet. Inglaterra, capitaneada por Mike Brearley tras un cambio de capitanía a mitad de la serie, fue derrotada en el primer Test en Trent Bridge y se vio obligada a seguir el juego en el tercer Test en Headingley antes de que el todoterreno Ian Botham produjera un extraordinario 149 no eliminado para darle a Inglaterra una ajustada victoria. Botham siguió con una brillante captura de cinco wickets en Edgbaston y una rápida centena en Old Trafford, llevando a Inglaterra a una victoria en la serie por 3-1 que ha sido celebrada en la cultura del críquet inglés desde entonces. La serie de 1981 es objeto de más libros, documentales y comentarios recurrentes que cualquier otra serie de Las Cenizas.
La serie de Las Cenizas de 2005 en Inglaterra ha sido ampliamente considerada como la mayor serie de Test jamás disputada. Inglaterra, capitaneada por Michael Vaughan, derrotó a Australia por 2-1 en una serie de cinco partidos que fueron todos muy reñidos. El drama partido a partido, las brillantes actuaciones de Andrew Flintoff por Inglaterra y Shane Warne por Australia, el desenlace del segundo Test en Edgbaston que Inglaterra ganó por apenas dos carreras, y el impacto cultural de la serie en Inglaterra produjeron lo que muchos observadores identificaron como un punto culminante del críquet de Test inglés. La serie de Las Cenizas de 2005 fue objeto de mayor atención cultural en Gran Bretaña que cualquier serie de críquet en décadas, con el documental de la BBC sobre la serie ganando premios y los jugadores celebrados como héroes nacionales.
Las series posteriores de Las Cenizas han continuado la rivalidad. La serie de 2010-11 en Australia fue ganada por Inglaterra 3-1, la primera victoria inglesa en Australia en veinticuatro años. La serie de 2013-14 en Australia fue una victoria australiana por 5-0, una humillante derrota para Inglaterra. La serie de 2019 en Inglaterra terminó en empate 2-2 y Australia retuvo las Cenizas, con el 135 no eliminado de Ben Stokes en Headingley como una de las grandes entradas recientes. La serie de 2023 en Inglaterra, en la que Stokes fue de nuevo la figura central, también terminó en empate 2-2 con Australia reteniendo las Cenizas. Las Cenizas han continuado proporcionando el marco para el críquet de Test más intenso y culturalmente trascendente de cada era y han definido la rivalidad entre las dos grandes naciones originales practicantes del críquet de Test.
La Copa ICC Champions Trophy y Otros Torneos
Más allá de la Copa del Mundo y la Copa del Mundo de T20, la ICC ha organizado varios otros torneos internacionales. El ICC Knockout Trophy, posteriormente renombrado como ICC Champions Trophy, fue creado en 1998 como una competición de élite de formato reducido en la que participan las principales naciones miembros de la ICC. La competición se ha celebrado en siete ocasiones: 1998, 2000, 2002, 2004, 2006, 2009, 2013, 2017 y 2025. Ha sido ganada por Sudáfrica, Nueva Zelanda (conjuntamente con Sri Lanka en 2002), India, Australia, India, India, Pakistán e India.
El Champions Trophy ha tenido una historia complicada dentro de la estructura de competiciones de la ICC. La competición ha sido declarada periódicamente la segunda más importante en formato ODI tras la Copa del Mundo, pero el trofeo ha sido suspendido en ciertas ocasiones en favor de la Copa del Mundo de T20 u otras prioridades comerciales. La edición de 2017, celebrada en Inglaterra, produjo una memorable victoria pakistaní sobre India en la final disputada en The Oval el 18 de junio de 2017, con Pakistán ganando por 180 carreras tras marcar 338 con 4 wickets caídos en 50 overs. La edición de 2025 se celebró en Pakistán y los Emiratos Árabes Unidos, con India disputando todos sus partidos en los EAU debido a tensiones políticas, y fue ganada por India.
El Campeonato Mundial de Test de la ICC fue establecido en 2019 como un ciclo de dos años de partidos de Test disputados entre las nueve naciones con estatus de Test, en el que los dos primeros equipos se enfrentan en una final para determinar al campeón mundial. La competición se ha celebrado en tres ocasiones: Nueva Zelanda ganó la final inaugural en 2021 frente a India, Australia ganó la segunda final en 2023 frente a India y la tercera en 2025 frente a Sudáfrica. El Campeonato Mundial de Test ha sido la respuesta de la ICC al descenso de asistencia al cricket de Test y ha proporcionado un marco para elevar las series bilaterales de Test a una competición con un campeonato mundial al final.
La Copa Asia es una competición regional para las naciones asiáticas practicantes del críquet, disputada a intervalos variables desde 1984. La competición ha alternado entre los formatos ODI y T20 en los últimos años y está protagonizada por India, Pakistán, Sri Lanka, Bangladés, Afganistán y otras naciones asiáticas. India ha ganado la Copa Asia en ocho ocasiones, más que cualquier otra nación, y los partidos de la Copa Asia entre India y Pakistán han sido algunos de los encuentros de críquet más vistos fuera de los torneos de la ICC.
Los Juegos de la Mancomunidad incluyeron brevemente el críquet como deporte en los Juegos de Kuala Lumpur de 1998 y en los Juegos de Birminham de 2022 (únicamente T20 femenino), y el críquet regresará al programa de la Mancomunidad en los Juegos de Glasgow de 2026. El críquet también regresará a los Juegos Olímpicos en Los Ángeles 2028 en el formato T20, siendo esta la primera aparición del críquet en los Juegos Olímpicos desde 1900, cuando un único partido entre Gran Bretaña y Francia fue disputado como parte de los Juegos Olímpicos de París.
El críquet femenino y la Copa Mundial Femenina
El críquet femenino tiene una larga historia que solo recientemente ha recibido el respaldo institucional y comercial que el juego masculino lleva tiempo disfrutando. El críquet femenino organizado se remonta al siglo XVIII, con el primer partido femenino registrado disputado en 1745 entre equipos de Bramley y Hambleton, en Surrey, Inglaterra. La Asociación de Críquet Femenino de Inglaterra se fundó en 1926, y el críquet femenino de prueba comenzó en 1934 con una gira del equipo femenino inglés a Australia.
La Copa Mundial Femenina de Críquet se celebró por primera vez en 1973, dos años antes que el torneo masculino. La competición tuvo lugar en Inglaterra con siete equipos participantes. El equipo anfitrión, Inglaterra, ganó el torneo con la capitana Rachael Heyhoe Flint como figura central de su éxito. Las siguientes Copas Mundiales Femeninas se celebraron en 1978 (Australia), 1982 (Nueva Zelanda), 1988 (Australia), 1993 (Inglaterra), 1997 (India), 2000 (Nueva Zelanda), 2005 (Sudáfrica), 2009 (Australia), 2013 (India), 2017 (Inglaterra) y 2022 (Nueva Zelanda). La final de 2017 en Lord's entre Inglaterra e India congregó a una multitud de 26 500 espectadores y fue vista por televisión por más de 200 millones de telespectadores, lo que constituye una muestra del rápido crecimiento que ha experimentado el juego femenino.
Australia ha dominado la era reciente del críquet femenino, ganando siete Copas Mundiales Femeninas y varias Copas Mundiales de T20. La racha de dominio del equipo femenino australiano ha sido comparada con la hegemonía del equipo masculino australiano durante el período 1999-2007. Inglaterra ha sido la segunda nación más exitosa. India ha llegado a múltiples finales sin haber conquistado el trofeo todavía. Nueva Zelanda, Sudáfrica, las Indias Occidentales y Pakistán han participado en las principales competiciones internacionales.
La IPL Femenina, denominada Women's Premier League o WPL, se estableció en 2023 con cinco franquicias con sede en ciudades indias. La WPL ha generado un considerable éxito comercial y ha elevado rápidamente las recompensas económicas disponibles para las jugadoras de críquet a nivel mundial. Las principales jugadoras indias, entre ellas la capitana Harmanpreet Kaur y Smriti Mandhana, se han convertido en destacadas figuras comerciales. La profesionalización del críquet femenino se ha acelerado notablemente en la última década. El críquet femenino internacional genera ahora audiencias televisivas considerables e ingresos por derechos de transmisión, y las principales jugadoras han comenzado a percibir salarios que se aproximan al extremo inferior de los salarios líderes de la IPL masculina.
La Copa Mundial Femenina de T20 se ha celebrado nueve veces desde su creación en 2009. La competición ha estado dominada por Australia, que ha ganado seis de los nueve torneos. La Copa Mundial Femenina de T20 de 2024, celebrada en los Emiratos Árabes Unidos debido a preocupaciones de seguridad relacionadas con su organización en Bangladés, fue ganada por Nueva Zelanda. La Copa Mundial Femenina de T20 se ha integrado con el torneo masculino en algunos años recientes para brindar al juego femenino los beneficios comerciales de su asociación con la competición masculina.
El críquet en las Américas, Asia y África más allá de las naciones establecidas
El críquet se ha expandido más allá de las naciones establecidas que juegan Pruebas hacia el mundo del críquet en sentido más amplio en las últimas décadas, respaldado por los programas de desarrollo de la ICC y por el reconocimiento creciente de que el críquet puede ser comercialmente viable en mercados fuera de los países de la Commonwealth tradicional donde se practica este deporte. La expansión ha tenido un éxito variable en las distintas regiones del mundo.
Estados Unidos ha sido objeto de considerables esfuerzos de desarrollo del críquet. Major League Cricket, una liga de T20 lanzada en 2023 con seis franquicias que representan a ciudades estadounidenses, ha generado públicos respetables y audiencias televisivas, y ha comenzado a establecer una estructura profesional doméstica del críquet en el país. Estados Unidos fue anfitrión conjunto de la Copa del Mundo de T20 de 2024 junto con las Indias Occidentales, y varias instalaciones de críquet de primera clase han sido construidas o modernizadas en ciudades estadounidenses. El mercado del críquet estadounidense sigue siendo pequeño en relación con su potencial, pero el crecimiento ha sido constante. El equipo estadounidense se ganó un lugar en la Copa del Mundo de T20 de 2024 y protagonizó una notable sorpresa al derrotar a Pakistán en la fase de grupos.
Afganistán, admitido en la categoría de Pruebas en 2017, ha protagonizado una notable historia de desarrollo del críquet. El equipo afgano se forjó en las circunstancias más difíciles posibles durante los años de guerra en el país y emergió como un equipo internacional de credibilidad, liderado por el lanzador de pierna Rashid Khan, quien se ha convertido en uno de los principales jugadores de T20 del mundo. Afganistán ha cosechado varias victorias memorables en el críquet internacional, entre ellas en la Copa del Mundo de 2023 frente a Inglaterra, Pakistán y Sri Lanka, y se ha consolidado como una fuerza competitiva a pesar de la catastrófica situación política del país.
Nepal, los Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong, Omán y Escocia se encuentran entre los miembros asociados más destacados de la ICC, quienes compiten en torneos de clasificación para la Copa del Mundo de la ICC y la Copa del Mundo de T20. El equipo nepalés ha construido una cultura del críquet notable en Katmandú y otras ciudades nepalesas, y ha generado audiencias televisivas para los partidos internacionales que rivalizan, en términos ajustados por población, con las de las naciones consolidadas del críquet. Los Países Bajos han producido equipos de críquet sólidos en las últimas décadas y se han clasificado para múltiples Copas del Mundo de T20.
Irlanda ha sido particularmente destacada en su desarrollo del críquet. El equipo irlandés de críquet fue admitido en la categoría plena de Pruebas en 2017. El equipo irlandés protagonizó una de las grandes sorpresas de la Copa del Mundo en 2007 cuando derrotó a Pakistán en las Indias Occidentales, enviando a Pakistán a casa de manera anticipada y contribuyendo a la muerte del entrenador pakistaní Bob Woolmer días después. Irlanda ha seguido ofreciendo actuaciones competitivas al más alto nivel y ha comenzado a desarrollar una estructura profesional doméstica del críquet que complemente a su equipo internacional.
Los Tres Formatos: Test, ODI y T20
El cricket internacional moderno se disputa en tres formatos distintos que comparten las mismas reglas fundamentales, pero generan experiencias deportivas y economías comerciales diferentes. El cricket de Test, el formato internacional original, se juega a lo largo de cinco días con dos entradas por equipo, y gana el equipo que termina el partido con el mayor total de carreras. El cricket de Test ha sido el formato en el que se han medido los grandes logros históricos del cricket. El formato es considerado la prueba más exigente de la habilidad en el cricket debido a su duración, su complejidad estratégica y los ajustes técnicos y tácticos que exige a lo largo de un partido prolongado.
El cricket Internacional de Un Día, el formato ODI, se disputa en un solo día con cincuenta óveres por equipo. Este formato es el que sirve de base para la Copa del Mundo de Cricket de la ICC desde 1975. El formato ODI se desarrolló a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970 como respuesta al percibido declive del cricket de Test como espectáculo deportivo comercialmente viable, y ha continuado evolucionando mediante la introducción de indumentaria de colores, la pelota blanca, los partidos de día y noche, las restricciones de powerplay y diversas otras innovaciones. El formato ODI produce partidos de alta puntuación con una complejidad táctica considerablemente menor que el cricket de Test, y con un bateo y un lanzamiento considerablemente más agresivos.
El cricket Twenty20, el formato T20, se disputa en veinte óveres por equipo y concluye normalmente en unas tres horas de juego. El formato fue desarrollado por la Junta de Cricket de Inglaterra en 2003 y fue elevado a la competición internacional por la ICC en 2007. El formato T20 produce un cricket agresivo y de alta puntuación con una complejidad táctica limitada. El formato ha servido de base para la Indian Premier League y ligas T20 similares en todo el mundo, y ha propiciado la mayor expansión comercial del cricket en las últimas dos décadas.
La relación entre los tres formatos ha sido un tema recurrente en los debates de la administración del cricket. El cricket de Test es considerado la forma más prestigiosa del juego, pero genera las audiencias televisivas más reducidas y los menores ingresos comerciales. El cricket T20 genera los mayores ingresos comerciales, aunque dentro del ámbito del cricket es ampliamente considerado como la forma menos exigente desde el punto de vista técnico. El cricket ODI se sitúa entre ambos en la mayoría de los aspectos. El calendario internacional de cricket se ha visto cada vez más comprimido por las exigencias de los tres formatos, y muchos profesionales del cricket han expresado su preocupación por la carga de trabajo de los jugadores y por la viabilidad a largo plazo de los tres formatos compartiendo el mismo calendario.
La respuesta de la ICC a la tensión entre formatos ha sido elevar el cricket de Test mediante el Campeonato Mundial de Test y mantener la Copa del Mundo como la competición central del ODI, al tiempo que apoya el crecimiento comercial del formato T20 a través de la Copa del Mundo T20 y de las diversas ligas domésticas de T20. El Future Tours Programme, que determina el calendario internacional de cricket, ha sido gestionado para permitir tiempo a los tres formatos, pero el cada vez más exigente calendario de las ligas T20 ha continuado absorbiendo la atención de los jugadores en detrimento del cricket de Test. El futuro de la estructura de tres formatos sigue siendo incierto, y algunos observadores anticipan que el cricket de Test quedará reducido a un pequeño número de series bilaterales entre las naciones punteras y que el formato T20 dominará de manera creciente el calendario internacional.
Jugadores Icónicos a lo Largo de las Eras
La historia del críquet ha producido algunas de las carreras deportivas individuales más célebres de la era moderna. El australiano Donald Bradman, cuyo promedio de 99,94 en partidos de Test es el logro estadístico más extraordinario del deporte internacional, fue el jugador definitorio de la era de entreguerras y la inmediata posguerra. El inglés W. G. Grace fue el jugador definitorio de la era victoriana. El antillano Garfield Sobers, cuya carrera promedió 57,78 con el bate en 93 partidos de Test, tomó 235 wickets y atrapó 109 catches, fue quizás el mejor todoterreno en la historia del críquet. El indio Sachin Tendulkar, quien anotó 15.921 carreras en Test y 18.426 en ODI a lo largo de una carrera de 24 años, es ampliamente considerado el bateador más completo después de Bradman y produjo el conjunto estadístico más extenso en la carrera de cualquier jugador de críquet.
El antillano Vivian Richards, cuya carrera en Test produjo 8.540 carreras con un promedio de 50,23 y quien fue el bateador central del equipo de las Indias Occidentales durante sus décadas de dominio, fue el bateador más temido de finales del siglo XX. El pakistaní Imran Khan, quien se desarrolló en las décadas de 1970 y 1980 como el principal lanzador rápido y luego capitán de su país, llevó a Pakistán a la victoria en la Copa del Mundo de 1992 y más tarde se convirtió en una figura destacada de la política pakistaní. El indio Kapil Dev fue el todoterreno que capitaneó a India hacia su primera Copa del Mundo en 1983 y fue uno de los mejores lanzadores del mundo de su época.
El australiano Shane Warne, quien tomó 708 wickets en Test a lo largo de su carrera, fue quizás el mejor lanzador de pierna en la historia del críquet y fue una figura de gran personalidad en la cultura deportiva australiana hasta su muerte en 2022. El ceilanés Muttiah Muralitharan, quien tomó 800 wickets en Test, es el máximo tomador de wickets en la historia del críquet. El australiano Glenn McGrath, quien tomó 563 wickets en Test principalmente mediante el lanzamiento rápido-medio de línea y longitud, ha sido el modelo del lanzamiento rápido técnicamente perfecto en la era moderna.
El antillano Brian Lara ostenta el récord de la puntuación individual más alta en un partido de Test con 400 no eliminado frente a Inglaterra en 2004. El indio Virender Sehwag y el australiano Matthew Hayden han sido algunos de los abridores más demoledores de la era moderna. El indio Rahul Dravid fue el bateador de Test más fiable de su generación. El inglés Ian Botham fue el héroe todoterreno de las Cenizas de Botham en 1981 y sigue siendo una de las figuras más queridas del críquet inglés.
La era actual ha estado dominada por el indio Virat Kohli, ampliamente considerado el mejor bateador contemporáneo en los tres formatos, y por el capitán neozelandés Kane Williamson, quien ha sido el bateador moderno técnicamente más depurado. El australiano Steve Smith ha representado la aproximación estadística contemporánea más cercana a Bradman, con un promedio en Test que ha rondado los 60 a lo largo de su carrera. El inglés Ben Stokes es el todoterreno más influyente de la era actual y ha protagonizado momentos de brillantez en múltiples series de las Cenizas. El pakistaní Babar Azam, el indio Rohit Sharma y el sudafricano Quinton de Kock han sido algunos de los principales bateadores del juego moderno con pelota blanca. Los lanzadores rápidos Jasprit Bumrah de India, Pat Cummins de Australia y Kagiso Rabada de Sudáfrica han sido los mejores lanzadores de la presente era.
Partidos y Momentos Icónicos
La historia del críquet ha producido algunos de los partidos más memorables de cualquier deporte de equipo. El Test del Oval de 1882, que dio origen al obituario de las Ashes; el Test de Sídney de 1894 entre Inglaterra y Australia, decidido por 10 carreras; el Test de Adelaida de bodyline de 1932-33; el pato de Bradman en el Oval en 1948; el Test de Old Trafford de 1956 en el que Jim Laker tomó 19 wickets, más wickets de los que cualquier otro lanzador ha tomado jamás en un solo Test; el Test empatado de Brisbane de 1960 entre Australia y las Indias Occidentales, el primer Test empatado de la historia; el Test de Headingley de Botham de 1981; el Test empatado de Madrás de 1986 entre India y Australia, el segundo Test empatado; la semifinal empatada de la Copa del Mundo de 1999 entre Australia y Sudáfrica; el Test de las Ashes de Edgbaston de 2005, ganado por Inglaterra por dos carreras; el Test de las Ashes de Headingley de 2019, ganado por Inglaterra por un wicket gracias a Ben Stokes; el empate de la final de la Copa del Mundo de 2019 entre Inglaterra y Nueva Zelanda; y muchos otros han entrado en el canon de los partidos memorables.
Las actuaciones individuales también han pasado a formar parte de ese canon. Hanif Mohammad, de Pakistán, marcó 337 carreras contra las Indias Occidentales en 1958, la entrada individual más larga en la historia del críquet de Test, con 16 horas y 13 minutos. Garry Sobers marcó 365 no eliminado contra Pakistán en 1958, récord de Test en aquel momento. Brian Lara marcó 375 contra Inglaterra en 1994 y luego 400 no eliminado contra Inglaterra de nuevo en 2004, la puntuación individual más alta en la historia del críquet de Test. El australiano Mark Taylor marcó 334 no eliminado contra Pakistán en 1998, igualando la puntuación más alta de Bradman. Karen Rolton, de Australia, marcó 209 no eliminada contra Inglaterra en 2001, la puntuación individual más alta en el críquet de Test femenino.
Las actuaciones con el lanzamiento han sido igualmente celebradas. Las 19 eliminaciones por 90 carreras de Jim Laker contra Australia en 1956 no han sido igualadas por ningún otro lanzador en un solo Test. Anil Kumble, de India, tomó 10 wickets por 74 carreras en una entrada contra Pakistán en 1999, la segunda ocasión en que un solo lanzador toma los 10 wickets en una entrada de un Test. El wicket número 800 de Muttiah Muralitharan en su último Test en 2010 se produjo con un solo bateador indio restante en la segunda entrada y con el público de Sri Lanka conteniendo la respiración. La bola del siglo de Shane Warne, el leg-break que eliminó a Mike Gatting en el primer lanzamiento en Old Trafford en 1993, se encuentra entre las imágenes más reproducidas de la historia del críquet.
Las actuaciones en el fielding también han producido momentos de puro genio atlético. La captura de Paul Reiffel, de Australia, en backward point en la Copa del Mundo de 1995; el stumping de Mohammad Rizwan, de Pakistán, contra las Indias Occidentales; la captura de Andrew Strauss, de Inglaterra, en Trent Bridge en 2005; el run-out de Mohammed Shami, de India, contra Nueva Zelanda en 2023; y muchos otros han sido celebrados como momentos de perfección atlética. La relación entre el ritmo pausado del críquet y sus repentinos momentos de brillantez ha sido la fuente de gran parte del atractivo del juego y de su condición de deporte singularmente literario que produce momentos de auténtico drama dentro de una estructura sosegada.
Gobernanza del críquet — La ICC y las crisis de amaño de partidos
La gobernanza del críquet ha sido objeto de considerable controversia a lo largo de la era moderna. La ICC, que ha sido el organismo rector del críquet internacional desde 1909, ha experimentado crisis periódicas de credibilidad y demandas de reforma. La más significativa de estas crisis fue el escándalo de amaño de partidos que surgió en 2000 con la revelación de contactos entre apostadores indios y varios jugadores internacionales. El capitán sudafricano Hansie Cronje fue identificado como una de las figuras centrales del escándalo. Cronje admitió haber aceptado pagos de apostadores indios y fue inhabilitado de por vida para jugar al críquet. Murió en un accidente aéreo en 2002, aún bajo la sanción, y las circunstancias de su muerte han generado especulaciones posteriores. El capitán indio Mohammad Azharuddin también fue inhabilitado de por vida.
La crisis de amaño de partidos de 2000 propició la creación de la Unidad Anticorrupción de la ICC, que ha continuado investigando la corrupción en el críquet hasta la actualidad. Escándalos posteriores han implicado a jugadores, dirigentes y apostadores en diversas naciones. El Test de Lord's de 2010 entre Pakistán e Inglaterra se vio perturbado por acusaciones de que los lanzadores rápidos pakistaníes Mohammad Asif y Mohammad Amir habían lanzado no-balls de manera deliberada en entregas específicas como parte de un acuerdo de amaño parcial con apostadores radicados en Londres. El capitán pakistaní Salman Butt, junto con Asif y Amir, fueron posteriormente condenados por un tribunal penal inglés e inhabilitados para jugar al críquet. El escándalo de amaño parcial de la Indian Premier League de 2013 implicó a varios jugadores de la IPL y llevó a la suspensión de las franquicias Chennai Super Kings y Rajasthan Royals durante dos temporadas.
La gobernanza más amplia del críquet ha sido transformada por el ascenso de India como centro comercial del juego. El BCCI, la Junta de Control del Críquet en India, genera aproximadamente el setenta por ciento de los ingresos globales del críquet a través de los derechos de transmisión y los acuerdos de patrocinio en India. El poder comercial del BCCI se ha traducido en poder de gobernanza dentro de la ICC, y las decisiones recientes de esta organización han reflejado en términos generales las preferencias indias. Las reformas del llamado Big Three de 2014, dominadas por India y que destinaban una parte desproporcionada de los ingresos de la ICC a India, Inglaterra y Australia, fueron revertidas parcialmente en 2017 tras la sostenida oposición de las naciones con menor tradición en el críquet. El empresario indio Jay Shah se convirtió en presidente de la ICC en noviembre de 2024, siendo el primer indio en ocupar dicho cargo.
El Tribunal Supremo de India ha desempeñado un papel recurrente en la gobernanza del críquet a través de litigios que involucran al BCCI. El escándalo de amaño parcial de 2013 dio lugar a una investigación ordenada por el Tribunal Supremo que recomendó reformas sustanciales en la estructura del BCCI, incluidas la separación de las funciones administrativas y comerciales, la eliminación de los conflictos de interés entre los dirigentes y el establecimiento de una supervisión independiente. Las reformas han sido implementadas de forma modificada a lo largo de los años siguientes y han reestructurado sustancialmente la administración del críquet indio. La interacción entre el sistema judicial indio y el organismo administrativo de críquet más poderoso del mundo ha constituido un rasgo singular de la gobernanza contemporánea del críquet.
Arquitectura de estadios y cultura del críquet
La arquitectura y la cultura de los estadios de críquet han sido elementos fundamentales para la identidad del deporte. El Lord's Cricket Ground en St John's Wood, al norte de Londres, ha sido la sede del MCC y del críquet inglés desde 1814. El rasgo principal del recinto es el elegante Pabellón decimonónico, con su Long Room, a través de la cual los jugadores transitan al salir y regresar del campo. El Pabellón de Lord's ha acogido a importantes jugadores de críquet, primeros ministros y miembros de la familia real durante dos siglos. El Lord's Media Centre, concluido en 1999, es el edificio nuevo de mayor distinción arquitectónica en cualquier estadio de críquet y ha sido objeto de un considerable debate en el ámbito de la arquitectura. Lord's ha sido la sede de cinco finales de la Copa del Mundo.
El Melbourne Cricket Ground en Australia, con una capacidad de 100.024 espectadores, es el estadio de críquet más grande del mundo por capacidad oficial. El MCG se ha utilizado para el críquet desde la década de 1850 y fue la sede del primer partido de Test en 1877. El recinto ha sido reconstruido de manera continua a lo largo de las décadas, y su configuración actual data en gran medida de la remodelación de 2006 para los Juegos de la Mancomunidad. El MCG fue sede de las finales de la Copa del Mundo de 1992 y 2015, y sigue siendo un recinto central para el críquet de Test australiano.
El Eden Gardens de Calcuta, India, ha sido uno de los estadios con mayor ambiente en la historia del críquet. La capacidad del recinto se redujo nominalmente a 66.000 espectadores tras la remodelación para la Copa del Mundo de 2011, pero la intensidad ambiental del estadio durante los partidos de India lo ha convertido en uno de los recintos de críquet más destacados del mundo. El Eden Gardens ha acogido múltiples partidos de Test, de ODI y de T20, y fue utilizado durante las Copas del Mundo de 1987 y 1996.
El Wankhede Stadium de Bombay ha sido la sede de algunos de los momentos más significativos de la historia reciente del críquet indio, entre ellos la final de la Copa del Mundo de 2011 ganada por India y el centésimo siglo internacional anotado por Sachin Tendulkar frente a Bangladés en 2012. El Narendra Modi Stadium de Ahmedabad, con una capacidad de 132.000 espectadores, es el estadio de críquet más grande del mundo por capacidad bruta, superando al MCG. Fue la sede de la final de la Copa del Mundo de 2023.
La cultura del espectador de críquet ha sido uno de los rasgos más distintivos del deporte. El ritmo pausado del críquet de Test ha dado lugar a tradiciones como el almuerzo campestre en el terreno de juego de la aldea, el límite máximo anotado durante la tarde, la organización de los grandes partidos al estilo de las fiestas de jardín en casas de campo, y las largas conversaciones entre espectadores durante las inevitables pausas del juego. La cultura caribeña de ver el críquet, con sus bandas de música de viento, la comida traída al estadio y la celebrada expresión de júbilo ante cada wicket y cada límite, ha producido una de las tradiciones de espectadores más exuberantes de cualquier nación. La cultura india de ver el críquet, caracterizada por enormes multitudes en los estadios, un fervoroso partidismo y la expresión vocal de cada giro emocional del partido, ha generado tradiciones igualmente distintivas entre los espectadores. El Barmy Army inglés, un grupo organizado de seguidores que viaja con el equipo de Inglaterra y proporciona acompañamiento musical continuo, ha sido un rasgo habitual de las recientes series Ashes.
La economía del críquet internacional moderno
La escala económica del críquet internacional moderno ha crecido de manera sustancial a lo largo de las últimas dos décadas, impulsada principalmente por el éxito comercial de la Indian Premier League y por la centralidad del mercado indio en los ingresos globales del críquet. Se estima que los ingresos globales totales del críquet ascienden a aproximadamente cinco o seis mil millones de dólares anuales, de los cuales aproximadamente el setenta por ciento se genera a través de los derechos de transmisión indios, los patrocinios y la venta de entradas. El mercado indio del críquet ha reconfigurado la economía comercial del juego internacional y ha generado tanto oportunidades como tensiones para el mundo del críquet en su conjunto.
El ICC genera aproximadamente tres mil millones de dólares de ingresos en cada ciclo de cuatro años, la mayor parte de los cuales proviene de los derechos de transmisión de los torneos del ICC. El contrato de transmisión más reciente del ICC para el período 2024-31 fue vendido a Star Sports India por aproximadamente tres mil millones de dólares. Dicho contrato constituye el mayor acuerdo de derechos de transmisión en la historia del críquet. El ICC distribuye los ingresos entre sus naciones miembro mediante una fórmula que ha sido objeto de una controversia significativa: el BCCI recibe aproximadamente el 38 por ciento de los ingresos distribuidos, el ECB aproximadamente el 7 por ciento, y Cricket Australia aproximadamente el 5 por ciento, correspondiendo participaciones menores a las demás naciones miembro.
Las ligas individuales de críquet han generado ingresos sustanciales de manera independiente. La IPL genera aproximadamente mil millones de dólares de ingresos anuales. La subasta de la Indian Premier League ha alcanzado niveles salariales extraordinarios, con los jugadores más cotizados firmando contratos por un valor superior a los diez millones de dólares anuales. La competición de críquet de condados ingleses genera aproximadamente cuatrocientos millones de libras esterlinas anuales. La Big Bash League de Australia, la Caribbean Premier League y la Pakistan Super League generan cada una ingresos sustanciales, aunque significativamente inferiores a los de la IPL.
Los salarios disponibles para los cricketers de élite han crecido de forma considerable. Los mejores cricketers internacionales pueden ganar actualmente entre diez y quince millones de dólares anuales sumando contratos con la IPL, honorarios por partidos con la selección nacional, acuerdos de patrocinio individual y otras actividades comerciales. Los jugadores de mayor proyección, entre ellos Virat Kohli, Steve Smith y Pat Cummins, han obtenido ingresos significativamente superiores gracias a su atractivo comercial. La diferencia salarial entre los especialistas en T20 que no disputan el críquet de Test y los especialistas en Test que no participan en el T20 ha sido fuente de debate interno en el críquet, con algunos observadores que sostienen que la carrera de especialista en un formato representa una adaptación saludable al juego moderno, mientras que otros argumentan que representa la lenta muerte del críquet de Test.
Las federaciones nacionales de críquet también han generado ingresos comerciales sustanciales más allá de las distribuciones del ICC. El BCCI genera aproximadamente 1.500 millones de dólares anuales a través de los derechos de transmisión indios, los patrocinios y la venta de entradas. El ECB genera aproximadamente 250 millones de dólares anuales. Cricket Australia genera aproximadamente 200 millones de dólares anuales. Las naciones con menor tradición en el críquet operan con presupuestos considerablemente más reducidos y han dependido de manera significativa de las distribuciones de ingresos del ICC para su sostenibilidad financiera.
El futuro del críquet — El regreso olímpico en Los Ángeles 2028
El futuro del críquet afronta una serie de preguntas significativas al entrar el juego en la tercera década del siglo veintiuno. La relación entre el críquet de prueba (Test), el críquet de un día (ODI) y el críquet T20 se ha convertido en el asunto central del juego moderno. Las presiones financieras de las ligas de críquet T20 han continuado alejando a los jugadores de sus compromisos en el formato Test, y el Programa de Giras Futuras ha sido progresivamente comprimido por las exigencias de los tres formatos. Varios administradores del críquet han propuesto diversas reformas, entre ellas una estructura de críquet Test en dos niveles con ascensos y descensos, pero no se ha acordado ninguna reforma sustancial.
La inclusión del críquet en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 constituirá la primera aparición del deporte en los Juegos desde 1900. El formato será T20, con seis equipos compitiendo tanto en el torneo masculino como en el femenino. Los criterios de clasificación aún están siendo determinados. Los organizadores estadounidenses han indicado que la competición de críquet se celebrará en un recinto por designar, posiblemente el Pomona Fairplex u otro espacio amplio al aire libre con capacidad para albergar el críquet. La inclusión olímpica es ampliamente considerada como un momento de importante oportunidad comercial para el críquet en el mercado estadounidense y como un posible punto de entrada para nuevos públicos en países que hasta ahora no han tenido una presencia significativa del críquet.
La expansión del críquet más allá de las naciones establecidas en el formato Test ha continuado. Estados Unidos, con el lanzamiento de la Major League Cricket en 2023 y el éxito del equipo estadounidense al clasificarse para la Copa Mundial T20 de 2024, ha surgido como un potencial nuevo mercado para el críquet. El crecimiento del críquet en países como Nepal, Afganistán, Irlanda y los Países Bajos ha sido considerable. Los programas de desarrollo de la ICC han continuado apoyando la expansión del críquet en mercados no tradicionales.
La Copa Mundial de Críquet ICC 2027 se celebrará en Sudáfrica, Zimbabue y Namibia, siendo el primer torneo de la ICC celebrado en el sur de África desde la Copa Mundial de 2003. La Copa Mundial de Críquet ICC 2031 ha sido otorgada a India y Bangladés. La Copa Mundial T20 de la ICC 2026 se celebrará en India y Sri Lanka. La Copa Mundial T20 Femenina de 2026 se celebrará en Inglaterra. El ciclo de torneos de la ICC ha sido ampliado de forma continua y el calendario sigue llenando la agenda disponible del críquet. La economía comercial futura del críquet probablemente seguirá siendo moldeada por la centralidad del mercado indio, el crecimiento de las ligas de críquet T20, la expansión gradual del críquet femenino hacia la paridad comercial con el juego masculino, y los cambios tecnológicos que continuarán determinando la forma en que el críquet es consumido y debatido.
Conclusión
El críquet se encuentra entre los grandes inventos culturales del mundo anglófono moderno, un deporte cuya codificación en el Londres del siglo XVIII produjo un juego que se ha practicado de manera ininterrumpida durante más de dos siglos y cuarto en prácticamente todos los rincones del antiguo Imperio Británico y, cada vez más, en el resto del mundo. El juego ha sido portador de identidades nacionales distintivas —inglesa, australiana, antillana, sudafricana, india, pakistaní, esrilanquesa, bangladesí y zimbabuense—, y ha sido el medio a través del cual las poblaciones otrora colonizadas han afirmado sus identidades propias en oposición a sus antiguos gobernantes coloniales. El juego ha producido una literatura de calidad excepcional, en particular la obra del trinitense C.L.R. James en Beyond a Boundary, que ha elevado el críquet al rango de tema cultural y político de primer orden.
La era moderna del críquet ha sido moldeada por la introducción de nuevos formatos, la expansión comercial del juego y la centralidad del mercado indio en los ingresos globales del críquet. La Copa Mundial de Críquet de la ICC, instituida en 1975 y celebrada actualmente cada cuatro años, ha sido el campeonato mundial del juego de un día y ha dado lugar a momentos de críquet extraordinario y de celebración inolvidable. El formato T20, desarrollado en 2003, ha transformado el críquet en el plano comercial gracias al éxito de la Indian Premier League y ha generado nuevas oportunidades para la expansión del juego. El críquet de prueba, la forma más antigua y prestigiosa del deporte, ha seguido disputándose al más alto nivel entre las naciones consolidadas y continúa siendo la modalidad en la que se miden los grandes logros individuales del críquet.
Los grandes jugadores de la historia del críquet, desde W. G. Grace, pasando por Don Bradman y Garfield Sobers, hasta Sachin Tendulkar y Virat Kohli y las estrellas contemporáneas del juego moderno, han alcanzado logros individuales de una calidad y una envergadura sin parangón en ningún otro deporte de equipo. El promedio de bateo de 99,94 de Bradman, los 100 siglos internacionales de Tendulkar, los 800 wickets en pruebas de Muralitharan, la excelencia integral de Sobers, la entrada individual de 400 carreras no eliminado de Lara en pruebas —cada uno de estos hitos constituye un dato permanente en el registro estadístico del juego y un punto de referencia constante en la cultura del críquet. La longevidad del deporte, su riqueza estadística y su capacidad para el drama narrativo han producido una literatura y una cultura tan ricas como las de cualquier otro deporte en el mundo moderno.
El críquet seguirá evolucionando. El regreso del juego al programa olímpico en Los Ángeles en 2028 será un momento significativo en la expansión global del deporte. El crecimiento sostenido del formato T20 y de la IPL reconfigurará la economía del críquet profesional. La relación entre los tres formatos seguirá siendo objeto de debate administrativo y de preferencia entre los jugadores. La expansión del críquet en el mercado estadounidense será una prueba sostenida de si el juego puede crecer más allá del mundo críquetero tradicional de la Mancomunidad de Naciones. Sin embargo, el atractivo fundamental del juego —la lenta acumulación de significado a lo largo de una entrada, una sesión, un día y un partido de cinco días; la súbita irrupción de un wicket o un seis dentro de una estructura pausada; la eterna oposición entre bate y pelota— ha sustentado el deporte durante casi dos siglos y medio y no da señales de menguar. El críquet sigue siendo una de las grandes instituciones culturales del mundo moderno.
Fuentes
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Cobertura de críquet de BBC Sport, bbc.co.uk/sport/cricket (registros de torneos y archivos).
The Blizzard: The Football Quarterly (escritura deportiva de alcance amplio, incluidos ensayos sobre críquet), theblizzard.co.uk.
Consejo Internacional de Críquet, ICC Annual Report (registros institucionales oficiales, ICC Dubái).

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